Al cierre de edición, no había sido hallado el pergaminense que residía en el octavo piso del edificio siniestrado en Rosario. Las redes sociales replican su imagen difundiendo su búsqueda mientras su familia aguarda novedades en el lugar del hecho. LA OPINION tomó contacto con Claudia Vaio, su madre, que manifestó sentirse esperanzada.
En la tarde de ayer, LA OPINION conversó telefónicamente con Claudia Vaio, madre del joven, con la primordial premisa de ponerse a disposición de la familia y actuar como canal para difundir a la comunidad de Pergamino lo que considerara necesario.
En un breve diálogo, la madre de Santiago se sobrepuso a la angustia para solicitar la continua difusión de la imagen de su hijo. “No desconozco que puede estar ahí, debajo de la pila de escombros, pero me concentro en lo que nos dijo el rescatista”, dijo con dolor pero con suma entereza y sentido común.
Los dichos a los que se refiere tomaron estado público ayer. El colaborador en cuestión asegura haber rescatado con vida a Santiago junto a su vecina de piso, Luisina Contribunale, y que luego lo perdió de vista ya que el joven habría corrido desesperadamente en estado de shock.
“El rescatista reconoció a Santiago en la foto, asegura que es él”, expresó esperanzada.
A esta posibilidad, se suma la información que aportó gente que dice haberlo visto en la zona de la terminal de ómnibus rosarina; ellos describieron su atuendo, el cual pudo ser identificado por la familia.
Otro dato que deslizó Vaio en su conversación con el Diario es que, debido al estado de shock, Santiago escaparía de la gente cuando se le acerca, por lo que pidió extremo cuidado en caso de verlo.
Cautela
Siempre en un marco de buena intencionalidad por parte de la gente, hora tras hora cambian las versiones en Twitter y Facebook respecto del estado o el paradero de Santiago. Es algo normal de nuestros días, un efecto de esta era de telecomunicaciones que mucho tiene de bueno, como el poder replicar la imagen de Santiago desde y hacia todos los rincones, de manera instantánea y sin costos.
Lo importante, ya hablando desde la intervención humana, es no dar crédito inmediato a los datos que se difunden, es decir, no salir a repetir como una certeza aquello que se publica y, en cambio, aguardar una confirmación de la versión de parte de los medios tradicionales gráficos, orales y televisivos.
Nuestra gente
Por lo antes mencionado, respecto de la frecuente búsqueda de un futuro profesional, Rosario es el hogar temporal de miles de jóvenes pergaminenses, que residen principalmente en el centro de la ciudad, donde ocurrió el siniestro. No es extraño entonces que entre los afectados se cuente casi una decena de vecinos. Además del testimonio de Pablo Polizzi, publicado el miércoles, mañana LA OPINION incluirá la palabra de Florencia Tévez, una de las hermanas que habitaba el octavo piso pero de una torre diferente a la de Santiago, que ya fue trasladada a nuestra ciudad y se encuentra internada en un nosocomio privado.
Otros jóvenes que viven en la misma cuadra resultaron ilesos pero no logran recuperarse del shock, además de haber sufrido cuantiosas pérdidas materiales.
También se pudo ver por televisión en varias ocasiones a Anahí Salvatore, de unos 50 años oriunda de nuestra ciudad, pidiendo ayuda desde la ventana de un desaparecido balcón.
LA OPINION cierra esta edición con la esperanza de que Santiago Laguía aparezca con vida y que esta noticia sea obsoleta en la mañana de hoy. Y como medio de comunicación al servicio de la comunidad, cumplimos con el pedido de su familia difundiendo en nuestra portada su imagen.
Comentá la nota