Municipales abrieron el paraguas ante un posible incumplimiento del incremento del 30%. Creen que las dificultades financieras que tiene la comuna podría cambiar lo que se acordó.
Los trabajadores municipales que participaron de una asamblea, que se realizó el miércoles por la mañana, resolvieron exigir el cumplimiento del acta acuerdo que otorgó un incremento salarial, en promedio, del 30 por ciento.
El gobierno municipal se comprometió a pagar 1.200 pesos de bolsillo, en tres cuotas iguales, a los trabajadores de planta permanente y a los contratados. El personal de planta política quedó excluido.
Primera cuota
La primera cuota de 400 pesos se pagará esta semana con los sueldos de abril; la segunda, con los de junio, y la última, se abonará con los salarios de septiembre.
Además, el Gobierno se comprometió a elevar de 90 a 120 pesos las asignaciones familiares por hijo a partir de abril y aumentar otros rubros como el prenatal y el adicional por hijo discapacitado, que ya fueron aprobados por el Concejo Deliberante.
Sin embargo, las cuentas están en rojo en el municipio y el panorama es preocupante, según admitió la semana pasada el jefe de Gabinete, Emilio de Alvear.
“No va a haber modificación del acta”, afirmó ayer la delegada y dirigente de ATE María Martínez. “Tuvieron el tiempo suficiente para sacar sus cuentas, no vamos a modificar el acta porque ahora no le cierran las números”, agregó.
Dijo que desde el Ejecutivo consultaron sobre la posibilidad de algunos cambios, pero afirmó que el intendente Ricardo Alonso no planteó el tema cuando se reunieron el miércoles.
“Si no tienen los recursos tendrán que ver adonde salen a buscar la plata”, indicó Martínez.

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