La contadora municipal, Laura Angelini, salió ayer a aclarar que el municipio tiene todo en orden tras la denuncia impulsada por los concejales de la oposición y que derivó en una comunicación votada por unanimidad en la octava sesión del Concejo Deliberante solicitando se investiguen presuntas irregularidades económicas en el seno del municipio, concretamente por un proveedor que facturó en los últimos 4 meses una suma cercana a los 200 mil pesos por servicios de albañilería y pintura en distintas obras.
También aclaró que la comuna sólo está obligada a controlar que “el monotributista no supere los 200 mil pesos de facturación por año, es lo único, no tenemos otra responsabilidad”.
Si bien reconoció que la persona en cuestión pudo haber pedido en su momento un certificado de discapacidad, la contadora municipal dijo que “eso escapa a nosotros, no somos un organismo de contralor general, el municipio no puede controlar si una persona está bien inscripta en la AFIP o no, nosotros pedimos la documentación correspondiente y nos dedicamos a controlar que los precios sean los más convenientes teniendo en cuenta el beneficio de la comuna”.
También sostuvo que “ya estamos acostumbrados a que hagan denuncias de supuestas irregularidades al Tribunal de Cuentas (en relación a la oposición), esto ha ocurrido sistemáticamente desde que iniciamos la gestión”, al tiempo que recordó que “nosotros cuando entramos (2007) hicimos una denuncia porque existían talonarios de facturación en Obras Públicas, incluso sacamos fotos, porque eso sí es grave”.
Según recordó Angelini, “los talonarios estaban en el armario” y hasta el momento el Tribunal no se ha expedido en torno a dicha denuncia. En cuanto a la actitud del oficialismo de acompañar la comunicación en el Concejo Deliberante, Angelini consideró que “está bien que lo haya votado el oficialismo, porque no tenemos nada que esconder”.
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