En dos partidos emocionantes, que se definieron en el complemento, el conjunto de Luis Flores consiguió su primera final en la historia, mientras los de Nicoletti van por la doble corona.
El día tocó ideal. Un sol espléndido, mucho sol y mucha gente en el José Alberto Valle para ver dos semifinales que se dieron tal como se los esperaba: luchados, trabajados, más peleados que jugados, pero sumamente emotivos. Los Andes/Batán y San Lorenzo se midieron, se estudiaron, y los de la vecina localidad golpearon en el segundo tiempo para escribir su página más gloriosa. El campeón Urquiza, en segunda hora, se encontró con un sólido Libertad, pero no perdonó en una también en el complemento y va firme por el doblete, que le permitiría quedarse con el título anual y evitar la final del año. La cara de felicidad de Luis Flores y su hijo Alberto apenas Juan Cruz Pampín dio el pitazo final, lo decía todo. Los jugadores hicieron una montaña humana y la gente que “copó” la tribuna que daba espaldas a la avenida 39 se unió en un abrazo de emoción. Porque Juventud Unida de Batán (el verdadero nombre más allá de la fusión con Los Andes) dio un paso más hacia su propia historia arribando por primera vez a un partido decisivo de la Liga Marplatense. Y no la tuvo nada fácil, porque enfrentó a un San Lorenzoaguerrido, trabajador, que no le dejó espacios y apostó a los dos “tanques” de ataque. Pero estos partidos se definen por detalles, y ahí lo ganó el auriazul, con un gol de Raúl Melga, que lo depositó en la gran final del domingo. El que tampoco la tuvo fácil, fue el campeón del Apertura, General Urquiza. En los papeles pagaba 10 a 1 contra un Libertad que se fue ganando el respeto con el correr de los play offs, dejando en el camino a candidatos como Argentinos del Sud y Kimberley. El conjunto de Luis Machado otra vez hizo un planteo que incomodó y buscó salir rápido de contra. Los de Nicoletti no encontraban su mejor versión pese a tener mayor posesión de pelota, y las situaciones se alternaron. Urquiza lastimaba con pelota en movimiento y Libertad era peligroso con balón detenido. Después de 45’ parejos, en el complemento todo siguió igual, pero en un descuido de la defensa, la pelota le quedó a Guido Castro, y el delantero metió el latigazo bajo, que superó a Lisiecki y terminó en el fondo del arco. Los del Monolito fueron con todo por el empate, los de la calle Tucumán pudieron definirlo de contra ataque, pero el resultado no se movió y el campeón sigue con su objetivo de evitar la final del año y ser el monarca absoluto de la temporada 2014.
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