En Paraná el viernes a la noche un joven fue asesinado de un balazo tras una discusión en barrio Los Arenales. El agresor fue detenido y también el padre de la víctima por dispararle a un vecino.
El viernes hubo un doble homicidio en el barrio Itatí: allí un niño de 9 años y su hermanastro fueron acribillados (ver recuadro). En tanto que a las 23.30 se produjo el tercer homicidio en lo que va del año en Paraná.
Según se informó a UNO por parte del personal de la Dirección de Investigaciones y de Homicidios que trabajan en el caso, Gabriel Godoy de 19 años llegó en una motocicleta a la zona del barrio Los Arenales, en la parte norte de la capital con el fin de visitar a familiares y amigos. El problema que surgió es que –según los testimonios recolectados en la causa– se produjo un severo altercado entre vecinos y el motociclista a quien se le cuestionó que transitaba a alta velocidad por las calles poniendo en riesgo a niños que se encontraban jugando a esa hora de la noche.
Godoy, que vivía en la zona de Circunvalación y Francia de Paraná, no les habría contestado bien y de esa manera la discusión creció hasta que aparecieron armas de fuego y fueron disparadas.
La Policía fue advertida de que en calle Vieja del Agua y Tararira yacía sin vida una persona joven. Personal de la comisaría 14ª, de la Departamental de Policía y de Investigaciones y Homicidios a cargo de Ignacio Borré y de Carlos Schmunk (h) llegaron al lugar donde se localizó a Godoy con un balazo a la altura de la oreja izquierda.
Si bien estaba finalizando su turno, se hizo presente el juez de Instrucción en feria, Mauricio Mayer, con los médicos forenses y las autoridades de la fiscalía.
Con el fin de aclarar el crimen, el magistrado dispuso una serie de medidas para localizar a las personas señaladas por los testigos como los participes en el mortal incidente.
Testigos contaron que el encontronazo por la velocidad de la moto lo tuvo la víctima con Yamil Natanael Orrego de 22 años y su padre.
En el fragor de la discusión hubo un par de balazos que cruzaron la noche calurosa en la capital entrerriana.
Los pesquisas llegaron hasta la casa de los Orrego donde el padre admitió tener vinculación con el hecho, pero el más comprometido era el joven, que tras varias diligencias, finalmente fue localizado y detenido. Mientras esto ocurría, el muchacho gritó ser el responsable ,“caliente” por lo que pudo haber pasado con otros niños. Solo entregó un revólver calibre 32 que habría sido el utilizado para ultimar a Godoy.
Se dispuso la detención y el traslado a la Alcaidía de tribunales donde quedó alojado a disposición de la magistratura. Desde la fuerza de seguridad se marcó que el hecho está esclarecido.
El padre a los balazos
Javier Godoy, padre de la víctima, al enterarse de la muerte de su hijo y ofuscado por la situación tuvo un altercado con un vecino al que le efectuó un disparo que impactó en las piernas.
Desde la Policía, se hizo saber a UNO que en la madrugada del sábado la Justicia ordenó la detención y traslado a la Alcaidía de Godoy acusado del delito de Tentativa de Homicidio. Tras varias diligencias, se ordenó ayer al mediodía que el padre del asesinado por ir a alta velocidad en motocicleta, fuera liberado aunque deberá permanecer atento a los trámites iniciados por la causa judicial en su contra. La causa se instruye en la comisaría 14ª de Paraná.
Crimen en Itatí: policía y el hijo de un sargento, vinculados
Hernán Zárate, el hombre de 41 años detenido acusado del doble crimen acontecido en el barrio Itatí de Paraná, sigue alojado en la Alcaidía de tribunales esperando que se lo indague por los asesinatos de un joven de 19 años y su hermanastro de 9 acontecido en la mañana del viernes.
En la causa judicial, también se produjo la detención de Cristian Moreira un joven de 23 años, hijo de un policía que cumple tareas en la comisaría séptima de Paraná y que según los primeros indicios, era la persona que conducía el Peugeot 505 al momento en que el Pelado Zárate se bajó y acribilló de cinco balazos en el pecho y el abdomen a José Barreto de 19 y de dos tiros en la cabeza a Braian Buchet, de 9.
El hijo del uniformado que cuenta con una foja de servicio para destacar, admitió en su declaración ante el personal de la División Homicidios que él era amigo del acusado. Como se recordará, UNO informó que el sospechoso del doble crimen que cumple una condena a perpetua por un homicidio y robo calificado ocurrido en el año 1997 en la ciudad de Rosario.
Zárate, oriundo de Santa Fe, fue llevado al penal de Coronda, pero al tener problemas de conducta se lo derivó en primer término a la cárcel de Gualeguaychú y luego a la unidad penal de Paraná. El penado obtuvo por parte del juez de Ejecución de Penas de Coronda en octubre de año 2013 los beneficios de las salidas transitorias y laborales. De esa manera fue autorizado a realizar trabajos en un comercio y carpintería del barrio Paraná XVI cuyo titular es una persona que fue condenada por la venta de estupefacientes.
Moreira aclaró que él no tuvo nada que ver con el doble homicidio, ya que el Pelado le pidió que manejara. Al ver a los muchachos, se bajó y los mató de una “a lo que le dije, qué hiciste loco”. La respuesta de Zárate fue que el joven lo tenía podrido por un hecho que afectó a su pareja de calle Hernandarias al final.
Se supone que el preso ejecutó una brutal venganza, ya que un familiar de su novia fue asesinado el año pasado y el padre de uno de los acribillados, fue vinculado.
En tanto, al mediodía del viernes fue detenido un policía de Seguridad Bancaria que de civil disparaba su arma reglamentaria para evitar que amigos de los asesinados en el Itatí incendiaran las casas de allegados al preso Zárate.
El policía fue reducido y al explicar que solo quería salvar los bienes de sus amigos, fue liberado. Su conducta igualmente es investigada por la fuerza de seguridad.
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