El fuego avanzó y provocó excesivo humo, que fue inhalado por el abuelo. La casa estaba cerrada desde el interior. Cuando ingresaron los voluntarios encontraron el cuerpo. Un calefactor habría sido el causante del siniestro.
Hernán Soto Soto, de 80 años, murió al inhalar monóxido de carbono en el incendio de su casilla ubicada en Hermite al 500 y su cuerpo fue ubicado una vez que los voluntarios pudieron ingresar.
Soto Soto estaba tendido detrás de un sillón, sobre el piso, sin vida. Los voluntarios se sorprendieron por el hallazgo pero se percataron enseguida que el hombre ya había muerto.
Las llamas consumieron cerca del 50 por ciento de la vivienda construida con material –machimbre- altamente combustible.
La autopsia determinó que el deceso se produjo por asfixia, debido a que el cuerpo no presentaba quemaduras.
De acuerdo a los primeros datos de la investigación, un calefactor habría iniciado el siniestro.
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