Le robó a una anciana y lo detuvieron los vecinos

Le robó a una anciana y lo detuvieron los vecinos
Dos "motochorros" escapaban, pero se incrustaron entre una camioneta y un taxi. Uno logró huir.

El compromiso y la solidaridad de un grupo de vecinos le pusieron un freno a la actividad delictiva de dos motochorros.

Ocurrió este miércoles al mediodía cuando dos ladrones le arrebataron dos carteras a Martina Villegas, una anciana de 76 años, que estaba en un auto estacionado frente a Dosep, por Ayacucho, a metros de Chacabuco. “La había dejado mientras iba a la mutual a retirarle una orden”, contó la licenciada Salomón, hija de Martina.

Todo fue frustrado por el rápido accionar de los transeúntes que pasaban en forma circunstancial por esa esquina y salieron detrás de los ladrones para pedir que los interceptaran.

Los gritos y señas dieron resultado, porque el conductor de una Ford F-100 observó eso y realizó una maniobra para colocar la camioneta cerca de un taxi Fiat Uno, que pasaba muy despacio, y de así cortarle el paso a la Zanella RX roja y negra, de 150 cilindradas.

La moto quedó incrustada entre los dos vehículos, a media cuadra de concretar el arrebato, y los ocupantes tuvieron suerte dispar: el que iba sentado atrás, salió despedido por arriba de su compañero, se golpeó contra el asfalto y logró huir. Y el otro quedó atrapado entre los vehículos, lo que le permitió a los testigos llegar y reducirlo.

Según trascendió, varias personas quisieron hacer justicia por mano propia con el motochorro. Pero fue impedido por los inspectores municipales que llegaron para evitar que le siguieran golpeando y luego se lo entregaron a la Policía. El acusado fue identificó como Franco Quiroga de 20 años, domiciliado en la calle Europa, confirmó el oficial principal Martín Bustos, de la Comisaría 1ª.

“Vi por el espejo que una moto venía muy fuerte y supuse que (los ocupantes) habían hecho algo malo. Estaba por estacionar para comprar en un quiosco cuando, por instinto, hice una maniobra para encerrarlos”, recordó Ricardo Cabral, el conductor de la F-100.

La taxista Zulma Jiménez dijo que recién se dio cuenta cuando sintió que la Zanella colisionó el taxi. “Ahí vi que se aproximaba mucha gente que gritaba para que los detuvieran porque le habían robado a una anciana”.

Villegas tuvo que recibir asistencia médica porque se sufrió un pico de presión y se descompensó en la vía pública, por la mala experiencia que le tocó viví.

“Mi mamá quedó un poco confundida. Preguntaba que había pasado y le dijimos que se había descompuesto por el calor”, comentó Salomón.

Los agentes esposaron al detenido y lo apoyaron en el baúl de un móvil, mientras hacían las actuaciones correspondientes al caso, ante la mirada de los vecinos.

Todo transcurría con normalidad hasta que la hija de la damnificada se aproximó hasta Quiroga para darle dos punta pie y responsabilizarlo por el estado de salud de su madre. Después, un nieto de Martina llegó exaltado y antes de ver a su abuela, intentó agredir al aprehendido, pero los efectivos lo impidieron.

Para evitar que esa escena se volviera a repetir, lo llevaron a una patrulla para trasladarlo a la Comisaría 1ª.

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