El jefe de Gabinete de la Nación y precandidato a gobernador por la provincia de Buenos Aires visitó la ciudad de La Plata para inaugurar su primer local partidario. En una jornada por demás accidentada, que incluyó escraches y cortes de luz, Aníbal Fernández dialogó con REALPOLITIK sobre la coyuntura actual.
RP.- Domínguez dijo que no cree en la neutralidad de los intendentes a la hora de elegir un favorito la interna bonaerense. ¿Usted qué opina?
Es problema de Domínguez. Ninguno se suicida, ninguno se pega un tiro en un dedo.
Hay gente que va a querer votar a la otra fórmula acompañada de su candidatura, y quienes van a querer votar nuestra fórmula con su candidatura. ¿Quién va a ser tan tonto de privar su candidatura y privarse de un voto que no lo va a acompañar? Nadie…
RP.- ¿Cómo ve las elecciones en otras provincias?
Bien. El Frente para la Victoria en todas tiene una presencia muy importante y eso es importante para nosotros también.
RP.- ¿Qué opinión le merece el spot de campaña de Felipe Solá, en el que se lo vincula con el narcotráfico?
Nada. Mi padre solía decir que Dios no quiere cosas puercas, y por eso lo resolverá él a eso. Yo no me voy a ocupar de esa torpeza.
RP.- ¿Los escraches por la masacre de Avellaneda repercutieron en su campaña?
Yo no estaba en el país. Hay un libro que se llama “Darío y Maxi”, del 2003, que se reeditó en el 2005 y en el 2012. Búsquenme en el libro y allí se me nombra como el intendente de Quilmes. Y ahora, como soy uno de los que ejerce la función como vocero del gobierno nacional, soy visible. Entonces en vez de seguir la vía y hacer las cosas con respeto por los otros me buscan a mí porque les hago visible la causa y desgraciadamente no tienen derecho.
No estaba en el país, era el secretario General de la presidenta y no estaba en el país. Y en el propio libro no me nombran.


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