Analizan otras alternativas a la tasa del 6% para la obra de desagües

Analizan otras alternativas a la tasa del 6% para la obra de desagües
Luego de la aprobación en primera lectura y tras el apoyo público del gobernador José Manuel de la Sota, el intendente Alberto Martino creía asegurado un cerrado aval de su bloque de concejales al proyecto de creación de una sobretasa del 6 por ciento sobre la energía eléctrica para juntar fondos para la obra de desagües. Pero se equivocó.
La oposición de “última hora” de dos de los seis ediles oficialistas cambió la historia, y el humor en el Ejecutivo.

Cuando ya se cumplió el plazo que habilita la sanción del nuevo tributo en segunda y definitiva lectura, los ediles Eduardo Asili y Adriana Salguero declinaron su voto y propusieron una salida alternativa para conseguir el dinero: aplicar la sobretasa ya no sobre el consumo de luz, sino como un anexo de la Tasa a la Propiedad. El cimbronazo en el bloque fue tal que el proyecto siguió en comisión, se desmembró el consenso logrado y hasta hizo dudar al menos a una concejala de seguir apoyando la propuesta del Ejecutivo.

La semana próxima será clave en la suerte del proyecto. Habrá un último intento de convencer a los concejales, aunque ayer algunas fuentes aseguraban que el 6 por ciento ya fue a parar a uno de los cajones del Concejo.

Allegados a los ediles Asili y Salguero (provenientes del grupo interno Amadeo Sabattini) indicaban que los ediles descartaron apoyar el nuevo tributo por el impacto tarifario que se produciría, pero sobre todo porque consideraron que lo “más justo” es gravar la Tasa a la Propiedad al considerar que es la contribución adecuada para las obras públicas. Pesó también un informe legal que conocieron en la audiencia pública celebrada luego de la primera lectura, en el que se advertía sobre la presunta inconstitucionalidad de su aplicación por parte del Municipio. De todos modos, los ediles hicieron conocer a través de sus interlocutores su total respaldo al proyecto de obra, que ya conocen en detalles, y la necesidad de reunir los fondos necesarios en la propia ciudad ante la evidencia de que no llegará ayuda ni de la Provincia ni de la Nación, al menos en lo inmediato.

La propuesta de una nueva sobretasa sobre la Propiedad ya tiene antecedentes. Años atrás se creó una similar para terminar con la obra del tránsito pesado, aunque sin éxito.

El jueves el Concejo Deliberante aprobó, en primera lectura, el presupuesto para el año próximo y las ordenanzas tarifaria e impositiva, que contemplan un incremento lineal del 130 por ciento en la Tasa a la Propiedad. Para la segunda lectura, según el Ejecutivo, fue consensuado con los concejales un incremento “más justo” que implica mayor carga tributaria sobre los inmuebles ubicados en las zonas de mayor valuación fiscal, y menor en los radicados en barrios periféricos y más humildes. Ese incremento para el 2013 es necesario para equilibrar el déficit. Si se le aplicase a esa propuesta un nuevo cargo o plus, el impacto sería mucho mayor y difícil de explicar.

¿Una opción menos eficaz?

Creen en el Ejecutivo que la “alternativa” que proponen los concejales Asili y Salguero, no es precisamente la más eficaz a la hora de asegurar la recaudación proyectada para la obra de de-sagües.

La idea de aplicar el nuevo tributo sobre el consumo de electricidad aseguraba, en cierta medida, contar con recursos frescos todos los meses desde las próximas semanas. La factura de energía eléctrica no posee prácticamente mora por tratarse de un recurso esencial junto con la del agua: la mayoría paga dentro de los vencimientos establecidos por la Cooperativa.

En cambio, aplicar un plus sobre la Tasa a la Propiedad implica no sólo resignar tiempo de recaudación (marzo o abril de 2013 en el mejor de los casos), sino montos y porcentajes. Al contrario de lo que ocurre con la luz, no todos los frentistas cumplen con sus obligaciones tributarias: la recaudación ronda el 60 por ciento. Los fondos no sólo se demorarían en su recaudación, no alcanzarían para poner en marcha en tres meses el proyecto pensado que implicaría una inversión de casi siete millones de pesos en una primera etapa. En el medio espera quizá la obra más necesaria y reclamada de las últimas décadas para evitar inundaciones.

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