Analizan incorporar a Villa la Angostura en la “Ruta de los Beatos”

Aprovechando el fervor por la designación del Papa Francisco, autoridades chilenas y argentinas trabajan en este circuito de turismo religioso que sigue las huellas de los futuros santos patagónicos Laura Vicuña, Ceferino Namuncurá y el Padre Pancho.
La ruta unirá la localidad argentina de Junín de los Andes y la chilena de Freire. En el sector chileno ya funciona con éxito el circuito de turismo religioso "Ruta patrimonial del Padre Pancho" y su transformación en un corredor binacional implicaría agregar un nuevo segmento argentino que finaliza a muy corta distancia del paso internacional, que conecta la localidad chilena de Cururruhue con la argentina Junín de los Andes, en Mamuil Malal.

En Chile el Padre Pancho fue recientemente beatificado y esta situación la tenemos también del lado de Argentina con la presencia del beato Ceferino Namuncurá y la beata Laura Vicuña. Declarado "Venerable" por la Iglesia Católica y a punto de ser beatificado, "Padre Pancho" es el nombre con el que afectuosamente se conoce a Francisco Valdés Subercaseaux (1908-1982), un sacerdote capuchino chileno que fue el primer Obispo de la Diócesis de Osorno y es venerado por haber sido ejemplo de austeridad, humildad y amor a los más pobres.

Además, construyó un gran número de capillas y monumentos religiosos en la zona de la Araucanía, muchos de los cuales forman parte de "La ruta patrimonial" que lleva su nombre.

Circuito turístico religioso

La Ruta Patrimonial del Padre Pancho es un recorrido de 164 kilómetros de extensión y dirección noreste-sudoeste por la ruta chilena CH199, cuyos puntos extremos son Freire y el Cristo de Tromen en el sudoeste, pasando por un total de 18 hitos, la mayoría de los cuales son capillas levantadas por el sacerdote y en las cuales desarrolló su obra.

El parque escultórico temático Via Christi y el Santuario Nuestra Señora de las Nieves y Beata Laura Vicuña de Junín de los Andes; el Santuario El Cultrum que alberga los restos de Ceferino Namuncurá emplazado en la zona del Paraje San Ignacio; y la Capilla de Paimun, junto al Lago Huechulafquen, conformarían los hitos del lado argentino relacionados con la vida y obra de los dos beatos chileno-argentinos.

De esta forma, el nuevo corredor binacional, que ya existe en los hechos, ganaría otros 160 kilómetros al incluir un trayecto de la Ruta 60 y un segmento de las rutas 40 y 61, las cuales confluyen con la primera, en la localidad de Junín de los Andes.

Incorporar a Villa la Angostura

El profesor Antonio De Bernardín de Junín de los Andes anticipó a LA ANGOSTURA DIGITAL que se analiza la posibilidad de incorporar a Villa la Angostura por su rica historia a través de la misión jesuítica Nahuel Huapi.

Este hecho histórico -que tuvo distintas etapas entre 1672 y 1714- actualmente pasa casi desconocido en la región al no contarse con edificios o construcciones de aquella época que quedaron destruidas tras un violento malón de Puelches que incendiaron la misión para "arrasarla desde los cimientos" un 14 de noviembre de 1717.

Por la misión pasaron notables jesuitas como Nicolás Mascardi, Felipe de la Laguna o Juan José Guillemo, todos asesinados por llevar adelante su trabajo misionero a orillas del Nahuel Huapi.

La imagen de la virgen entronizada en esta misión, es nada menos que Nuestra Señora del Nahuel Huapi, en cuya memoria Exequiel Bustillo hizo construir la Catedral de Bariloche que hoy lleva su nombre.

En esta tierra, hoy del sur neuquino, se plantaron hace más de tres siglos los primeros frutales- de ahí los nombres Puerto Manzano y Cuyín Manzano entre otros- se criaron las primeras ovejas de la Patagonia y las primeras vacas que se trajeron desde el sur de la actual provincia de Buenos Aires, además de construir en su momento corrales, una iglesia, una biblioteca con más de 300 libros, y precarias viviendas donde llegaron a vivir unos 200 puelches y poyas en la actual Península Huemul.

Junín: Ceferino Namuncurá y Laura Vicuña

Ceferino Namuncurá (1886-1905) un salesiano mestizo hijo de un cacique mapuche y una cautiva chilena, fue beatificado por la Santa Sede en 2007 por su decidida voluntad de hacerse sacerdote para evangelizar a su pueblo.

Sus restos descansan en un santuario emplazado en la comunidad mapuche Namuncurá, a 60 kilómetros de Junín de los Andes, donde viven la mayoría de sus familiares directos.

En tanto, Laura Vicuña (1891-1904) fue una niña chilena que murió en Junín de los Andes y es venerada a ambos lados de la cordillera como patrona de las víctimas de abuso, incesto y de los huérfanos por haber soportado todo tipo de privaciones para preservar su integridad y salvar de la muerte a su madre, una mujer golpeada.

No obstante, por el momento sólo ostenta la condición de beata, otorgada por Juan Pablo II en 1988 y sus restos descansan en Bahía Blanca, aunque una reliquia suya -una vértebra- se exhibe en el Santuario Nuestra Señora de las Nieves y Beata Laura Vicuña, ubicado en Junín de los Andes, ciudad donde falleció a los 12 años.

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