Amparado por pautas oficiales, el servicio de ómnibus sigue en alza

Luego del acentuado incremento registrado tras la salida de la firma Plaza, el sistema siguió sumando pasajeros por encima de los porcentajes considerados lógicos en tiempos de normalidad económica.
Aunque sin alcanzar el volumen de usuarios de décadas anteriores, y alentado por medidas oficiales que fomentan el uso del transporte público de pasajeros, el servicio de ómnibus local sigue en franca recuperación.

Tras el brusco ascenso del 12% logrado en 2012 luego de la salida de Plaza, el incremento interanual entre diciembre de ese año y diciembre de 2013 fue superior al 2 por ciento, es decir, por encima del 1,5% que se estima como habitual en épocas de normalidad económica.

“Estos números nos hablan de una preferencia creciente de la población”, sostuvo Adrián Saschrgorodsky, gerente operacional de Bahía Transporte Sapem --la sociedad que administra el servicio integral de transporte urbano local.

A su entender no caben dudas que la tendencia de recuperación es muy clara aunque no tan brusca como la experimentada tras el cambio de operadores.

Plaza comenzó a dejar de operar el 11 de abril pasado y se retiró el 22 de julio.

El regreso de los usuarios tuvo que ver no sólo con el mejoramiento del servicio (mayores frecuencias y unidades más modernas), sino también con la saturación del tránsito vehicular en determinados horarios pico.

A esto seguro habrá que sumarle próximamente el impacto del reciente aumento en la tarifa del estacionamiento medido, junto con otro reajuste a corto plazo y una expansión de la zona cubierta por los parquímetros.

Pese al repunte experimentado, no debe perderse de vista que en las últimas dos décadas, pese al crecimiento poblacional de la ciudad y al repunte evidenciado tras la salida del Grupo Plaza, el servicio de ómnibus local perdió un 20% de usuarios.

Si bien las menores frecuencias y los aumentos del boleto, junto a otras falencias del sistema, motivaron el menor uso del servicio, la caída tiene directa relación con el explosivo crecimiento del parque automotor y el de motos de baja cilindrada.

Las cifras resultan elocuentes. Mientras en 1961 existían en Bahía 5.944 automóviles, en 2011 la cifra había trepado a 157.000 unidades, a las cuales deben sumarse 40 mil motos.

Se trata de un elemento de peso para explicar por qué mientras en septiembre de 1994 se cortaron 3.087.939 boletos, en abril de 2013 se computaron 2.416.257.

En el medio hubo épocas malas para el transporte, como luego de la crisis de 2001, que provocó, por caso, que en abril de 2002 se cortaran apenas 1.695.000 boletos.

Pero el derrumbe no se inició con la mala gestión de Plaza, sino que ya venía detectándose antes: mientras en octubre de 1994 el número de viajes fue de 3.152.469, en igual mes de 2000 había caído a 2.600.000, cifras que puede entenderse por el incremento en el número de taxis y remises registrado desde comienzos de los '90. Y en los últimos diez años con el explosivo crecimiento de las motos de baja cilindrada.

Desde los despachos oficiales siempre se intentó explicar esta crónica caída en la mala prestación del servicio, pero pese a esa pérdida de confiabilidad, la realidad parece derivar de un proceso paulatino y complejo.

Y para este año las previsiones siguen siendo optimistas en torno del crecimiento del número de usuarios. Según dijo el intendente Gustavo Bevilacqua a este diario, la recomposición tarifaria del servicio no se traducirá en un aumento del boleto. Será “absorbido mediante recursos económicos”, por caso con lo producido por el incremento en la tarifa del estacionamiento medido.

“Pretendemos mantener durante dos años (2013-2014) la misma tarifa del boleto intentando así que cada vez más gente se sume como pasajero frecuente. El objetivo final es que la gente empiece a privilegiar el transporte público al privado”.

La moto compite, pero lejos está de parecerse al "cole"

Otra era. ¿No habrá llegado la hora de admitir que la comodidad del auto o la versatilidad de la moto cambiaron el mercado, restándole miles de usuarios al ómnibus?

Seguridad. “Es cierto, la moto le compite al ómnibus, pero si analizamos el tema desde la movilidad sustentable vemos que se debe apuntar a privilegiar el transporte público por varias razones, entre ellas, la seguridad”, sostuvo Saschrgorodsky.

Sin víctimas fatales. El funcionario recordó que pese a transportar millones de pasajeros, el servicio de ómnibus no ha tenido que lamentar víctimas fatales como sí ocurre con las motos, cuyo índice de accidentes es altísimo.

Cifras y datos que reflejan la realidad del servicio

Potencial. En los años 80 se cortaban 42 millones de boletos por año, mientras que ahora, con más habitantes y una mayor extensión geográfica, se trasladan casi 28 millones de usuarios anuales.

Desafío. Habrá que ver si a mediados de este año se llega a un incremento del 3 por ciento ( ya supera el 2%) con relación a 2013, que es el objetivo planteado por las autoridades de Bahía Transportes Sapem.

Un poco de historia. Hace medio siglo, los trenes urbanos terminaron sucumbiendo frente a la aparición de otro medio de transporte público que, pese a sus menores condiciones de confort (ruidoso, con asientos estrechos y techos bajos) resultaba más ágil y capaz de llegar a más puntos de la geografía urbana en menor tiempo: el colectivo.

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