Los jugadores decidieron seguir entrenando y jugar pese a que sigue la deuda con sus salarios.
Después de la clasificación a semifinales del Argentino B, parecía que en Unión todo comenzaba a encarrilarse pero ayer el plantel decidió trabajar solamente en un turno de los dos previstos por el cuerpo técnico, reclamando una respuesta a sus pedidos de que les paguen los sueldos de marzo y de abril completos y el porcentaje que resta de febrero para alguno de los futbolistas. En la siesta hubo una reunión en la que Lisandro Sacripanti llevó la voz cantante del plantel con los dirigentes y decidieron seguir entrenando, viajar y jugar en Sunchales apostando a que aparezcan las soluciones y confiando nuevamente en la palabra de los dirigentes que estiman poder saldar algo de esa deuda antes del viaje a Sunchales. Alfredo ‘Luto’ Molina fue uno de los que quiso remarcar muchas cosas en este momento complicado desde lo económico pero feliz desde lo deportivo en el club de Rawson: “Confiamos en la dirigencia. No tenemos demasiado margen de acción porque estamos muy cerca de llegar a las finales y parar o reclamar de otra manera nos perjudicaría a todos, desde el club hasta los hinchas mismos. Por eso esperamos que la dirigencia pueda gestionar lo que hace falta para tratar de resolver el tema. Es duro el momento porque a nadie le gusta trabajar sin cobrar y eso nos está pasando. A todos nos deben marzo y abril completos mientras que a un grupo les adeudan parte de febrero. Habían previsto doble turno para entrenar pero sólo lo hicimos por la mañana y en la siesta se hizo una reunión con el presidente Torres y Lisandro Sacripanti fue el que llevó nuestra postura. Ellos nos prometieron que antes del viaje van a pagar lo que más puedan. Esperamos que sea así”, se lamentó el talentoso volante. Una de las propuestas de solución que habían aportado los dirigentes fue acordar que la mitad de cada recaudación como locales sea para el plantel y sobre el tema, Molina aclaró varias cosas: “Quedamos en que íbamos a repartir la recaudación mitad y mitad. El domingo nos dijeron que se habían recaudado 71.000 pesos y que con todos los gastos de cancha, arbitrajes y demás quedaban 52.000 pesos libres. Así, nos encontramos con 26.000 pesos para distribuir entre 30 personas que es el grupo que siempre compartimos todo. haciendo cuentas, quedamos con menos de 1.000 pesos en la mano cada uno y eso se siente”. Más allá de todos los inconvenientes, Molina quiso remarcar por último lo que hablaron en el seno del plantel y con el cuerpo técnico: “Estamos muy cerca del gran sueño. Había chicos de afuera que se querían ir por este tema pero los calmamos y decidimos jugar, dar lo mejor y llegar a ese sueño. La situación está así y con parar no se consigue nada. Nosotros hemos decidido jugar por el amor que le tenemos a esta camiseta”.
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