Amondarain: “Este ámbito nos cobija y es de una riqueza imponderable”

Amondarain: “Este ámbito nos cobija y es de una riqueza imponderable”
Roberto, el sobrino de Idelfonso, sacerdote encargado de la reconstrucción del templo luego del incendio que sufriera en 1919, ofició una misa el martes. La celebración se dio en el marco del 90º aniversario de la colocación de la piedra fundamental.

En la tarde noche del martes, en la parroquia Nuestra Señora de la Merced, se celebró la misa en memoria de los 90 años de la piedra fundamental, que fuera colocada por el padre Idelfonso Amondarain luego del trágico incendio ocurrido en 1919, y que dio paso a la reconstrucción del templo, reinaugurado en 1930. Para la ocasión los feligreses se dieron cita en la iglesia principal para participar de la misa que celebró Roberto Amondarain, sobrino del padre Idelfonso.

Homilía

Luego de dar lectura a las citas bíblicas correspondientes a la fecha, el sacerdote expresó: “Celebramos los 90 años de la bendición de la piedra fundamental de este ámbito sagrado que nos recibe y protege a todos.

“Faltan 10 años para el Centenario de la Bendición de la Piedra Fundamental, y faltan 17 para la celebración del Centenario de este sagrado recinto donde tantas veces nos reunimos para rezar, un templo que nos cobija luego de haber sufrido un incendio que llenó a los feligreses de dolor, de desazón y lágrimas. Costó 500.000 pesos reconstruir este sagrado recinto en la década del 20 y que fuera inaugurado en 1930”.

Recuerdos

Recordando su infancia y su crecimiento espiritual en la parroquia de la Merced, el sacerdote dijo: “Tengo muchos recuerdos, yo era muy chico en ese momento y me acuerdo del órgano que estaba ubicado en uno de los laterales del templo y tuve la posibilidad de probarlo. En ese momento tenía 8 años y ahora cuento con 85. Por eso me alegro de estar hoy en la misma comunidad cristiana, junto a otros miembros de esta comunidad”.

Propuesta

Instando a los ciudadanos a colaborar con la reparación de la parte externa del templo, Amondarain señaló: “Les hago una pregunta ¿Por qué no vamos a envolver piadosamente esta joya arquitectónica que es nuestra parroquia? ¿Por qué no la vamos a revocar? ¿O somos menos que los cristianos que nos precedieron en este templo? Todavía está en Buenos Aires la compañía de los arquitectos que reconstruyeron el templo, y a los que vamos a consultar para poder revocar la parte exterior. Empezaremos de a poco, llevando adelante un trabajo mancomunado. La imagen de esta comunidad pergaminense es este bellísimo lugar en que nos refugiamos, la parroquia de la Merced. Aquí se ve reflejada la virtud de la comunidad de aquel tiempo que trabajó, colaboró con dinero, expuso ideas, compraron ladrillos para reconstruir este templo. Ustedes ¿Pueden imaginar la alegría de aquellos que vieron el altar terminado, el templo reconstruido? En el año 30 los feligreses de esta comunidad alabaron a Dios por esta maravilla de templo ¿Pueden ustedes comprender la alegría de esos miembros de la comunidad cuando monseñor Calcagno la inauguró? Y este trabajo conjunto de la feligresía fue el reflejo de la devoción a María, a la Virgen de la Merced, la honra y gloria a Dios.

“Por eso hoy yo les propongo que entre todos podamos envolver esta preciosa joya, podamos revocarla por afuera. Tenemos 17 años para hacer posible este anhelo y además tenemos voluntad.

“En aquella época el tío Idelfonso propuso que los pergaminenses buscaran a cinco ciudadanos más para hacer un aporte mensual, poco dinero para solventar los gastos a fin de que se pudiera reconstruir el templo. Si nuestros antecesores lo hicieron ¿Por qué no podemos hacerlo nosotros? que crezca de corazón nuestro amor a la Virgen de la Merced, que sea la expresión de nuestra devoción a la virgen poder revocar el templo”.

Testigo

Por último el sacerdote contó que “con mis 85 años fui testigo del crecimiento de esta Iglesia. Fui bautizado por mi tío Idelfonso, fui monaguillo, tomé mi primera comunión, me ordené de sacerdote con el padre Mancuso, toda mi vida cristiana creció entre estas venerables paredes, en este ámbito sagrado. Aquí le rezábamos a la virgen pidiéndole por todos nuestros familiares, por el bienestar de los allegados.

“Este ámbito que nos cobija es de una riqueza imponderable. Por eso recordando a quienes nos precedieron, a quienes bendijeron la piedra fundamental es que debemos plantearnos el hacer realidad el sueño de Idelfonso Amondarain, un hombre de Dios que trabajó incansablemente en este proyecto de templo y que tuvo una materia pendiente: el revoque de las paredes de la parte externa de la Iglesia.

“Hoy demos gracias a Dios por este encuentro y trabajemos para que quede coronada por afuera la belleza que tiene por dentro este sagrado recinto. Que la Virgen de la Merced nos bendiga a todos”.

Más actividades

Culminando las actividades en memoria de los 90 años de la colocación de la piedra fundamental, el sábado, a partir de las 21:00, se desarrollará una cantata a la Virgen de la Merced, en la que podrán participar todos los artistas que deseen. Desde la comunidad se insta a los artistas interesados en participar que llamen a la parroquia en horario de secretaría, que es de 16:00 a 19:00, al 413099.

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