Una amistad, clave en los asesinatos

Una amistad, clave en los asesinatos
Los investigadores no descartan que el vínculo de las víctimas con un joven que los acompañaba, y que habría sido testigo del homicidio del Topito Barrionuevo, haya sido el motivo del ataque.

Matías Martínez (23) y Joaquín Parra (17) habrían sido asesinados sólo por ser amigos de un joven que aparentemente fue testigo de otro homicidio -el de Darío “Topito” Barrionuevo- y estaba junto a ellos cuando los atacaron a tiros en el barrio Cuenca XV.

Así lo revelaron ayer fuentes judiciales a La Mañana de Neuquén, luego de que uno de los detenidos por los asesinatos se negara a declarar ante el juez.

“La motivación (de los ataques) es muy débil y no se entiende”, destacaron. “Es violencia pura, es matar impulsivamente”, remarcaron.

De acuerdo a los elementos recogidos en la investigación, uno de los presuntos homicidas habría amenazado a los amigos antes del ataque. Se estima que les cuestionó que se junten con el joven señalado como testigo, a quien consideraba un “buchón”. El adolescente habría sido testigo en el juicio del Topito Barrionuevo, un adolescente con pesados antecedentes delictivos al que acribillaron a balazos en 2011 en la zona oeste.

El doble homicidio de los amigos ocurrió alrededor de las 3 de la madrugada del domingo.

Uno de los supuestos agresores es un joven de 22 años que fue detenido y que ayer ante el juez Marcelo Muñoz optó por mantenerse en silencio. Otro sospechoso es un adolescente que la Policía sigue buscando.

Al detenido, que hasta ayer estaba en la Comisaría 18, le dicen “tonga” y es asistido por el defensor oficial Nicolás García, quien pidió su excarcelación. El pedido será resuelto en las próximas horas y se estima que el juez lo rechazará porque hay indicios que lo comprometerían y que permitirían mantenerlo detenido, afirmaron las fuentes.

Tanto el mayor como el menor sospechado, ambos identificados por testigos, serían quienes portaban las armas de fuego calibre 9 milímetros utilizadas para ultimar a Matías y Joaquín. Junto con ellos estaba un tercer sospechoso que todavía no fue reconocido.

A Matías y Joaquín les dispararon cuando estaban por ir a comprar a una despensa del barrio. En el lugar del ataque, la Policía encontró 12 vainas servidas calibre 9 milímetros.

Matías y Joaquín no estaban solos. Se habían juntado con dos amigos, entre ellos el supuesto testigo, quienes no resultaron lesionados.

Matías recibió cuatro impactos y Joaquín tres, que le provocaron la muerte por shock hipovolémico. Los sospechosos huyeron, pero el mayor no fue lejos.

Cuando vecinos del barrio, enardecidos por lo que había pasado con Matías y Joaquín, fueron hasta su casa y la prendieron fuego, éste saltó a la vivienda lindante. Ahí lo atrapó la Policía, en compañía de un menor de edad que circunstancialmente estaba con él y que la Justicia descartó luego su vinculación en la causa.

Sin vínculo

Víctimas y victimarios son del barrio, aunque no existe vinculación directa entre ellos ni rencillas personales, más allá del supuesto testigo en discordia, confiaron las fuentes judiciales.

Además, revelaron que hay preocupación por posibles represalias contra este joven, por lo que le ofrecieron protección y alejarse del barrio, sin embargo él decidió quedarse.

Las fuentes confirmaron que Matías y Joaquín no tenían antecedentes policiales y que, por el contrario, los sospechosos tendrían vínculos con el ambiente delictivo.

“Las víctimas fueron las más vulnerables y estaban indefensas”, aseguró una fuente.

Aún no se sabe con certeza si detrás de los asesinatos están “Los Champú” o “Los Menducos”, dos bandas delictivas que operan en esta zona de la ciudad. Pero en principio los investigadores policiales y judiciales desestiman que los sospechosos sean integrantes del núcleo de estos grupos.

Si bien no se descarta que alguno de ellos sea parte de la periferia de estas bandas, los investigadores creen que la relación sería vaga y por ahora descartan esta línea.

El temor que ronda es que los asesinatos de los jóvenes desencadenen otros episodios de violencia en el barrio, ya convulsionado por sucesivos tiroteos y enfrentamientos entre grupos rivales.

El hecho es investigado por la Fiscalía de Delitos Juveniles, ya que hay un menor involucrado, la Fiscalía de Graves Atentados contra las Personas y el Juzgado de Instrucción Tres.

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