“Nos mataron un pibe de 15 años”, se lamentaban ayer los habitantes de las 1.008 Viviendas. En medio de la llovizna, sobre los pasillos de los edificios del barrio 30 de Octubre, el clima era más que lúgubre. Había bronca. Amigos y conocidos de Lucas “Willy” Pérez no tardaron en hacer su “justicia” de la manera que mejor conocen.
Damián Lara y uno de sus hermanos se encontraban en esos momentos en la Comisaría Quinta donde se les tomaba declaración por el incidente donde asesinaron a Pérez.
Cuando Diario Patagónico llegó al lugar no se hicieron esperar los insultos también para la prensa. Es que los ánimos estaban caldeados entre los amigos de la joven víctima.
Cuando Lara salió de la comisaría y se dirigió de vuelta a su barrio, fue recibido a golpes por el grupo de enardecidos. Ya había quedado magullado en la pelea que protagonizó con quienes le quitaron la vida al chico que nada tenía que ver.
Dice la policía que los vecinos le propinaron una feroz paliza a Lara y que buscó refugio en una agencia de remises cercana.
Damián Gerardo Lara (22) acumula numerosos antecedentes judiciales y policiales en los últimos años. Cuenta con una suspensión de juicio a prueba y se mantiene en trámite una solicitud para ser internado en el REMAR, un centro de recuperación de adicciones de Pico Truncado. Ayer, luego de la muerte de un inocente, no podía entrar a su barrio, donde más de uno tiene cuentas que ajustar con él.
Entre sus caídas más conocidas figura la del asalto a la rotisería “El Fogón” del barrio Pueyrredón, ocurrido durante la noche del martes 26 de febrero de este año. Aquella vez el juez penal Miguel Caviglia le aconsejó: “ponga la cabeza en remojo, piense y busque trabajo porque usted ya tiene una suspensión de juicio a prueba”.
También fue denunciado por un vecino del barrio LU4 al que una madrugada le disparó luego de que éste se negara darle plata.
Mientras tanto, Brian Ampuero (20) y Carlos Llanos (23), los dos sospechosos de haber participado en la pelea que terminó con el homicidio de ayer, habían sido detenidos por la policía el 24 de octubre de 2011 en el asalto a la mueblería “La Hogareña”, de Kennedy casi Congreso.
Por ese entonces, Ampuero cursaba el último año de educación secundaria por lo que se dispuso que durante el mes de prisión preventiva que recibió, su madre lo sacara de prisión, lo llevara a la escuela y luego lo devolviera a su sitio de detención.
El 16 de julio de ese año, Ampuero ya había sido detenido luego de un frustrado asalto a un grupo de jóvenes en el barrio Pueyrredón. Por su parte Llanos -al momento de ser investigado por el asalto en 2011- ya acumulaba una causa por robo, amenazas y daño que databa de 2007.
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