Así lo expresó Miguel Tejeda durante la reconstrucción del crimen en el que murió Segundo Bravo, un amigo que se encontraba junto a su mujer. El hecho se perpetró la mañana del 29 de diciembre en Palmares, localidad del departamento Banda, a 50 kilómetros de la capital.
“Vayan y llamen a la policía’, les dijo a sus hijos Miguel Ángel Tejeda, minutos antes los adolescentes habían visto caer a Segundo Bravo muerto a pocos metros.
Sentado en un banquito encontraron los investigadores a Tejeda. “Aquí está el puñal con el que lo maté’, dijo a los policías.
“Policías, vayan por el canalito. Lo encontrarán al final. Lo maté a puñaladas porque lo hallé desnudo con mi mujer en el monte”, les dijo.
Ayer se reconstruyó el crimen, el imputado lloró amargamente al recordar el asesinato de su mejor amigo, al que habría encontrado teniendo relaciones sexuales con su esposa.
No negó el hecho, se limitó a contar su versión de la historia, cómo encontró a su esposa y la posterior discusión que mantuvo con Bravo, antes de que un ímpetu asesino se apoderara de él y lo llevara a asestarle varias puñaladas mortales a la víctima.
El crimen se perpetró la mañana del 29 de diciembre en Palmares, localidad del departamento Banda, a 50 kilómetros de la capital.
Según la causa, desde hace varios años Beatriz Asís, esposa de Tejeda y Bravo eran amantes, teoría confirmada por ella y por vecinos de dicha geografía.
Esa mañana, ‘Chuchi’ marchó a trabajar en el monte, ocasión que Bravo y Asís habrían aprovechado para encontrarse.
Debido a una indisposición, el acusado apuró el regreso y sorprendió a su amigo con su mujer; al parecer, también escuchó un reproche del hombre.
Tanto tiempo de permanecer ocultos habrían volado por los aires y Bravo ‘blanqueó’ la relación, desafiando a ‘Chuchi’ a reprocharle a él su posible enojo.
Tejeda lo apuñaló sin más preámbulos. Le asestó varias puñaladas mortales que cortaron el estómago y los intestinos de su amigo de toda la vida.
Aterrada, la mujer escapó y se mantuvo oculta entre los pastizales. Cuando retornó a la casa, la tragedia se había consumado.
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