Por: Miguel Avellaneda. 2.33 PM marca la llamada entrante desde el 2234063011. Del otro lado de la línea se escucha la voz desencajada del funcionario provincial de Pesca, asesor “Ad honorem” del Consorcio Portuario y estrecho hombre de confianza del Secretario de Seguridad, Rodolfo “Manino” Iriart.
No era el llamado que estábamos esperando ante una respuesta a la requisitoria periodística de 24 horas atrás y que tenía que ver con el conflictivo dragado de los muelles de ultramar del puerto marplatense, o sobre el malestar de dirigentes sindicalistas que hoy se sienten “usados” con su accionar político.
El funcionario bonaerense está muy molesto. No le gustó nada lo publicado por “el Retrato…” en su columna “Será verdad…?”. Al parecer esto fue lo que lo hizo estallar, a lo que seguramente le habrá sumado la bronca luego que desde este Portal pusiéramos todas las campanas acerca de la potencial contaminación que la draga estaba haciendo en un sector de la Laguna portuense; un trabajo encarado por el Consorcio Portuario que él asesora.
Evidentemente las opiniones contrarias, o cómo lo ven desde determinados sectores de la sociedad marplatense, no son de su agrado.
Y aquí es lo extraño e incompresible. Desde nuestro medio siempre ha tenido su espacio, desde cuando era un “Don Nadie” a hoy que ocupa un puesto relevante de la mano de "Manino" Iriart. Nunca dejamos de difundir su gestión; muchas veces destacable y otras no tanto.
Hoy nos “prometió”, si no levantamos escritos que no lo dejan muy bien parado, golpes varios, lo que implícitamente significa el descaro de decirnos qué sí y qué no debemos publicar.
En cuanto a las amenazas, no sabemos si las efectivizará él en persona o tendrá algún “grupo de tareas” que se encargue de estos menesteres: algún/os barrabrava/os del club de sus amores, u otro/os integrante/s del poderoso grupo político del que forma parte.
Si piensa que con un insulto va a cambiar una línea editorial, está equivocado. Su patoterismo no va a impedir que hagamos periodismo, una bandera que abrazamos hace 35 años y que no vamos a arriar ante esta amenaza.
Comentá la nota