El intendente de esta ciudad, Fernando Cotillo, más allá de "repudiar enérgicamente" la golpiza sufrida por el jefe de Gabinete de Puerto Deseado, Oscar Raín, le restó importancia al volante anónimo que los agresores le dejaron al funcionario atacado.
Frente a la pregunta sobre si consideraba que la agresión conllevaba un mensaje político, Cotillo dijo que "hasta ahora no hay elementos suficientes para llegar a esa conclusión, por esa razón es que estamos siguiendo muy de cerca la actuación de la Justicia. Tal como señaló el intendente de Deseado es posible que los agresores hayan dejado el mensaje para desviar la atención sobre los verdaderos móviles del hecho de violencia".
Finalmente, el intendente dijo que "las amenazas anónimas son producto de la cobardía, ya sea que se demuestre que existieron móviles personales o políticos".
"Lo que importa señalar es que cualquiera sea la causa, todo hecho de violencia merece nuestro más enérgico repudio, mucho más aún cuando se lo comete sobre una persona en estado indefenso", dijo el jefe comunal.

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