Enfermeros y médicos debieron interponerse ante el feroz ataque de al menos tres personas a un adolescente que había sido baleado en Villa Hipódromo. Los trabajadores exigieron seguridad.
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Para llegar a él, agredieron verbalmente y a los empujones a los enfermeros y médicos que rodeaban al adolescente. Luego de varios minutos de negociación, los agresores decidieron irse: “Fue una casualidad que nadie haya resultado herido”, expresó la enfermera Delia Churruarín, una de las delegadas que participó ayer de la reunión que mantuvieron directivos del hospital, delegados de trabajadores y agentes de la Comisaría 4ª. En horas de la tarde, la directora del Hospital de Niños, Raquel Cosiglio, se reunió con funcionarios del Ministerio de Salud para diagramar medidas de protección.
Tensión extrema
El violento episodio se produjo apenas habían pasado unos 10 minutos del sábado, cuando un chico de barrio Hipódromo fue ingresado, con un disparo en la pierna. Fue mientras le realizaban los primeros estudios que un grupo de personas ingresó hasta el área donde se encuentran las salas de internación y cuando lo vieron, se le abalanzaron y comenzaron a decirle, entre otros amedrentamientos y a los gritos: “Lo que pasó, te va a costar muy caro”. Entre medio los enfermeros, médicos intentaron laxar la situación y debieron soportar, al igual que los padres de otros pacientes del hospital, una situación de extrema tensión.
Ayer por la mañana, delegados de los trabajadores de UPCN, junto con la directora del hospital Raquel Cosiglio, se reunieron con el jefe de la Comisaría 4ª, de barrio Roma, para solicitarles medidas urgentes. El problema –resaltaron los representantes de los trabajadores– es que estos episodios de violencia se repiten cada vez con mayor frecuencia.
“No estamos hablando de un hecho aislado. Por el contrario, hace años que venimos padeciendo este tipo de ataques y siempre reclamamos respuestas concretas, pero hasta ahora no obtuvimos nada y los trabajadores a diario seguimos afrontando situaciones de riesgo”, explicó ayer Delia Churruarín.
Fuentes policiales informaron a UNO que la denuncia por el hecho en el cual el menor resultó herido no fue concretada. Sólo por testimonio del adolescente a los médicos y enfermeros que lo atendieron permitieron reconstruir la historia sobre la motivación de venganza que tuvo la llegada del grupo de agresores al hospital.
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