Sufrió un corte en el cuello cuando dos personas la abordaron en su casa de Centenario. Se presentará hoy en un juicio que investiga a su ex marido, acusado de abusar de sus hijas.
Horas antes del violento episodio, la mujer había explicado a La Mañana de Neuquén los detalles del juicio contra el padre de las víctimas, desconociendo la traumática situación que luego la dejaría en el hospital.
Según pudo contar anoche luego de ser asistida por los médicos, la víctima estaba en su casa colgando la ropa cuando fue atacada, al parecer, por un familiar de su ex pareja y una segunda persona que no pudo reconocer.
“Mi pareja estaba trabajando y mi hijo en la escuela. Tocaron la puerta y no atendí, estaba colgando la ropa en el tendal y no me dieron tiempo de nada, no alcancé a manotear la puerta, me agarraron y me cortaron con un alambre”, dijo María Cecilia.
La mujer sufrió un corte a la altura del cuello, mientras era forzada a arrojarse al suelo. Recibió golpes y amenazas para no presentarse a declarar hoy contra su ex marido en los tribunales penales.
El episodio será denunciado hoy por organizaciones sociales como la secretaría de Derechos Humanos de ATEN provincial, a cargo de Florencia Lezcano, quien ayer acompañó a la víctima al hospital.
“Tengo pruebas”
“No salgo a gritar a la calle por despecho, tengo pruebas. El padre de mis hijos abusó de ellos, y no hay manera de que yo pueda inventar una cosa así. Pido la mayor condena”, explicó la mujer.
El hombre está acusado de abuso sexual agravado por el vínculo. Los hechos que se le imputan sucedieron en la vecina localidad de Centenario, a mediados de 2008. La nena tenía 12 años y el varón 9.
El debate comenzará hoy a las 9 en la Cámara Segunda, integrada por los jueces Héctor Dedominichi, Florencia Martini y Alfredo Elosú Larumbe.
Se espera que en la primera audiencia se avance con las testimoniales; y que mañana la defensa y la fiscalía -representada por Rómulo Patti- comiencen con sus alegatos.
Con el apoyo de la Secretaría de Género de ATEN Capital y las seccionales de Plottier, Cinco Saltos, El Chañar y Centenario, Sandoval y su entorno más íntimo seguirán de cerca el debate, fuera de las cámaras criminales de esta ciudad.
La madre de los chicos tenía previsto realizar una marcha ayer a las 18 en Centenario pero se suspendió debido a las amenazas y los hechos de violencia.
El profesor de una de las víctimas acompañó y alentó a la madre de esos niños para que se animara a denunciar a su ex pareja.
Hacía poco tiempo que se había separado del imputado, y de forma inicial lo denunció en la Fiscalía por violencia familiar.
“Para llegar a hacer la denuncia tuve que ir a una salita a pedir ayuda. Después supe que lo que me pasaba tenía nombre. Sufría de ataques de pánico, eso era”, comentó.
El imputado, sostuvo, era un “hombre violento” con ella y sus dos hijos.
“Cada vez que me levantaba la mano, yo me paralizaba. Tengo 14 cortes en la espalda y mi hija tiene cortados sus brazos”, contó María Cecilia.
Exámenes
Cuando radicó la denuncia y pidió a la Justicia que impida que el acusado se acerque a su hogar, en la Fiscalía le facilitaron la posibilidad de que sus hijos fueran examinados por médicos del Poder Judicial.
La mujer accedió y los estudios ginecológicos luego comprobaron los abusos, que serían de larga data.
Ya en Cámara Gesell la nena relató que ella iba al jardín cuando su papá abusó de ella la primera vez. Su hermano también pasó por esta instancia, pero no pudo hablar.
Los hechos habrían ocurrido cuando la madre de estos chicos se iba de la casa a trabajar. “Los amenazaba para que no cuenten nada”, añadió la mujer.
Incluso afirmó que todavía recibe amenazas de parte del entorno del acusado, pero que a pesar de eso tiene claro que “nosotros no somos los malos y los que estamos enfermos por pedir que se haga justicia”.
Pese al grave delito por el cual será juzgado, María Cecilia señaló que recién fue detenido hace apenas un mes y medio. Aunque “pedí mil veces que lo detengan”.
Mientras tanto el hombre, a quien reconoció la mujer no sólo como el padre de las víctimas sino también como un dirigente de ATE, “siguió con su vida”.
En el devenir, dijo que el acusado quiso hacer cargo a su hija de ser ella quien provocara los abusos. “Todo esto es muy difícil y doloroso para nosotros… es el padre”, concluyó María Cecilia.
Comentá la nota