Internaron a la adolescente, pero los estudios revelaron que no estaba intoxicada. La mujer denunció penalmente a los docentes, y en la Comisaría no querían tomar la denuncia por amenazas. Hoy la escuela estará con una guardia de la patrulla municipal.
Si la denuncia de por sí es insólita, lo más increíble fue que tanto en la Comisaría Tercera y Primera, como en los Tribunales de Quilmes, en un primer momento no habrían querido tomarle la denuncia a la directora del establecimiento, por considerar que la mujer ya estaba imputada por la primera denuncia de la mamá.
Debió intervenir la Jefa de Educación Distrital junto a la inspectora de la Rama Especial, para hacer entender la gravedad de la situación y la vulnerabilidad en que se encuentra la directora, los docentes y toda la comunidad educativa, tras haber sido atacados físicamente a golpes y pedradas.
Todo se desarrolló esta semana en el Centro de Formación Laboral Nº 1 de Quilmes, sito en la calle Gran Canaria 1122, casi Carlos Pellegrini. Había rastros de roedores, por lo que solicitaron una desratización; el Consejo Escolar dispuso entonces una serie de cebos que fueron colocados en lugares no visibles, dentro de la escuela.
Comentá la nota