Los vendedores ambulantes que le torcieron el brazo el gobernador José Alperovich y se quedaron en las Peatonales, con la promesa de irse luego del 6 de enero, ahora redoblan la apuesta y avisan que antes de irse el Estado les debe asegurar una buena ubicación en el microcentro.
Claudio Robledo, referente de los puesteros, afirmó que la principal opción que manejan para ser reubicados es un inmueble de Buenos Aires primera cuadra o bien, en la esquina de Salta y Mendoza, donde alguna funcionó el Hogar Buen Pastor.
"Pedimos una nueva audiencia con el Poder Ejecutivo para definir un acuerdo que nos garantice dejar la vía pública sin que esto afecte nuestros ingresos. Ese encuentro está pendiente", afirmó el sindicalista.
El gobernador hasta ahora venido acatando todas las decisiones de los ambulantes.

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