Ambiciones que no son para dos

Ya quedó establecido que Ramón Rioseco está de campaña para el 2015, pero nada se supo sobre la repercusión que tuvo esa postura entre los más allegados a Martín Farizano.
Porque en cada conferencia que brindan tanto Rioseco como Mariano Mansilla se dedican a construir su propio poder mientras que, casi subsidiariamente, mencionan la candidatura de Farizano. Y cuando lo hacen es para resaltar que una victoria de la oposición en estas elecciones no sería más que un paso previo para lo que denomina es “la continuidad del cambio que comenzó en Cutral Co”.

Es decir que la suerte de Farizano no parece importarle mucho a los dirigentes del Frente y la Participación Neuquina y el UNE. O por lo menos se los ve más abocados a la propia construcción de poder. Y es legítima esa propuesta, sobre todo porque los dos dirigentes involucrados, tanto Rioseco como Mansilla, son jóvenes. Tienen la posibilidad incluso de continuar en el trabajo aún cuando en el 2015 la victoria no sea la esperada.

Más sorprendente que esta posición electoralista, es la ambición del dúo Rioseco - Mansilla. Apuntan, según dejan traslucir, a reemplazar al MPN. Mansilla opina que Felipe Sapag fue "el creador de la política neuquina” y en esta coalición buscan recuperar esa mística perdida. “Porque al partido lo tomó luego un grupo económico que no hizo más que enriquecerse”, asegura el joven político neuquino.

¿Podrán llegar tan lejos? Lo cierto es que tanta ambición puede hacer milagros pero también es peligrosa.

Hoy la figura principal es Rioseco pero la política neuquina no parece alcanzar para los dos o, mejor dicho, para la ambición de los dos.

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