El intendente Domingo Amaya dejó entrever ayer que las PASO del domingo, en las que el oficialismo, pese a la victoria, tuvo su peor desempeño de la década, con una sangría de más de 100 mil votos respecto a la anterior elección, dejaron profundas cicatrices en la relación con el alperovismo.
El jefe comunal fue consultado por la prensa sobre el supuesto entredicho que habrían mantenido el domingo por la noche algunos de sus colaboradores con el interventor de la Caja Popular, Armando "Cacho" Cortalezzi, quien les habría reprochado por la baja en el caudal de votos en esta sección electoral. "Que Cortalezzi se deje de pelear en la calle y trabaje", fue la lapidaria respuesta del Intendente, quien de ese modo no sólo sugirió que la discusión existió, sino que además fijó postura en torno a la agresión sufrida por dirigentes radicales de parte de patoteros vinculados al interventor de la Caja.

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