El Intendente capitalino aludió al contexto político-institucional que afronta el país en su conjunto, destacando que existen "intereses egoístas que retardan el destino de grandeza". Asimismo, Amaya señaló los principios de liderazgo que envuelven al peronismo, lo que fue repudiado por la oposición.
La tan fuerte como prematura disputa política por la Intendencia capitalina no podía estar ausente ayer en el inicio de sesiones del Concejo Deliberante. Y quién mejor que el Jefe Municipal, Domingo Amaya, para confirmar que la disputa por ese preciado espacio de poder está lanzada plenamente, pese a que los comicios recién tendrán lugar en 2011.
Tanto al inicio como en la finalización de su discurso, el titular del Departamento Ejecutivo Municipal sentó las aristas en que se basó la gestión durante 2009. También hubo tramos de su alocución que clarificaron en qué vereda dogmática y partidaria se encuentra asentada su política. Amaya tampoco ahorró críticas contra quienes, según advirtió, intentan obstaculizar a las administraciones tanto nacional, provincial y municipal. "Este año que pasó las cuestiones políticas estuvieron a flor de piel. Los últimos sucesos volvieron a poner sobre en la palestra que hay quienes están en contra de la sociedad sólo por estar en contra del Gobierno", descargó Amaya.
En este sentido, el Intendente dejó entrever que sus palabras estaban destinadas a sectores enfrentadas con el Gobierno kirchnerista, espacio político que el Intendente capitalino defiende a capa y espada.
De esta forma, Amaya trazó una diferenciación con los sectores de la oposición: "Aparecimos en la escena nacional quiénes trabajamos y gobernamos para el pueblo y quiénes lo hacen para sus propios intereses". Además, calificó a estos posicionamientos como "egoístas" que no promoverían el desarrollo del país ya que "retrasan nuestro destino de grandeza", según argumentó.
Uno de los tramos del mensaje que más encendieron los ánimos de algarabía, aplausos constantes y loas para la figura de Amaya, fue cuando el Intendente hizo alusión, de manera enfática, a los estandartes de la liturgia peronista y sus cualidades de liderazgo: "Somos peronistas y trabajamos para que nuestra doctrina se haga realidad en los corazones de nuestros hermanos. Los peronistas entendemos el acceso al poder como forma de ayudar a nuestro prójimo", lanzó.
Críticas opositoras
Estos dichos no pasaron desapercibidos para los ediles opositores. En los rostros de José Constanzo (Partido Autónomo) y José Luis Avignone (UCR) se dibujaron irónicas sonrisas y miradas cómplices. Mientras que Claudio Viña (Fuerza Republicana) movía su cabeza de un lado otro lado, muy molesto con lo esgrimido por el Intendente, que tiñó de colores partidarios todos los flancos del recinto.
"Así son los peronistas, unas veces se quieren otras se odian, hacen y deshacen alianzas. Hoy, el Intendente demostró que está muy preocupado por su campaña política y no en las cosas que en verdad necesita la ciudad, porqué esto fue un acto de lanzamiento de campaña, se le faltó el respeto a este Concejo", señaló Constanzo.
Por su parte, Viña demostró su disconformidad con la alocución oficial, ya que por abocarse a los temas políticos, según él, se dejaron afuera otras temáticas de relevancia: "El peronismo se mueve mucho cuando hay cargos de poder en juego y creo que esta vez no va hacer la excepción. Nunca se sentó con nosotros, no somos recibidos, me siento discriminado", se quejó el republicano.
Según el edil opositor, "todo lo que se dijo sobre la equidad y la solidaridad es pura demagogia. Es preocupante que no se haya mencionado el tema de las licencias de conducir truchas y la recolección y disposición final de los residuos, lamento ver la conformidad del Intendente con problemas como los vendedores ambulantes o el Mercado del Norte", recalcó.
La interna en las calles
Como se recordará, en los últimos tiempos se desató una feroz interna entre el amayismo y los seguidores del diputado nacional Gerónimo Vragas Aignasse, quien reclamó internas abiertas para definir el nombre del próximo candidato justicialista con chances de alzarse con la jefatura municipal. Disputa que se trasladó a las calles que rodean la sede del Concejo, donde hubo una tensa calma, ya que pocos metros distanciaban a militantes que respondían a ambas facciones. Sin embargo, no se registraron inconvenientes.

Comentá la nota