Luego de que una empleada municipal denunciara que sufrió “amenazas” y que fue obligada a trabajar “bajo presión” cuando se desempeñaba como encargada administrativa de la Dirección de Relaciones con las ONG’s, que entonces dirigía Adrián Alveolite; el actual subsecretario de Control, aseguró este sábado que las acusaciones “son falsas” e “infundadas”.
“Su denuncia se debe a la posible pérdida de su trabajo o, al menos, de la posibilidad de seguir tomando licencias”, contrarrestó. DENUNCIA Y DESCARGO Días atrás, 0223.com.ar publicó una extensa entrevista a una empleada municipal (afiliada a Acción Marplatense), en la que denunciaba haber sido víctima de “acoso moral y psicológico” por parte del subsecretario de Control de la Comuna, Adrián Alveolite. Según la denunciante, Andrea Vorraso, hace aproximadamente dos años, cuando ella se desempeñaba como encargada administrativa de la Dirección de Relaciones con las ONG’s, que en ese momento dirigía Alveolite, el funcionario la habría amenazado y obligado a trabajar “bajo presión permanente”, motivo por el cual se encontraría desde entonces bajo tratamiento psiquiátrico y clínico. Ante las duras acusaciones, este vespertino digital se comunicó con el Subsecretario para que tuviera su correspondiente derecho a réplica, y éste ofreció un descargo escrito que finalmente envió este sábado a la redacción bajo el título: “Son falsas las declaraciones vertidas contra Alveolite”. “La agente Andrea Vorraso accedió a su cargo sorteando varios cargos de la carrera administrativa y tuvo licencias psiquiátricas en el año 2002, 2003, 2004, 2005, 2006, 2007, 2009, 2010 y 2011. También accedió a licencias extraordinarias. Recibió por lo menos cinco llamados de atención, dos apercibimientos y la instrucción de sumarios administrativos por presuntas conductas irregulares. Además, pasó por varias dependencias municipales desde su nombramiento. Su denuncia se debe a la posible pérdida de su trabajo o, al menos, de la posibilidad de seguir tomando licencias”, indicó en el texto. En ese orden, refiriéndose siempre a sí mismo en tercera persona, agregó: “Resulta evidente que el doctor Adrián Alveolite nada incidió en el estado de salud de la agente Vorraso ya que desde el año 2002 toma licencias por problemas psiquiátricos”. “Se verifica claramente que ante la posible pérdida de su trabajo, o por lo menos de la posibilidad de seguir gozando en forma sistemática esta clase de licencias, ha tenido la idea de producir denuncias infundadas a los efectos de lograr algún sustento legal que le permita obtener condiciones favorables a sus intereses”, enfatizó. A su vez, sostuvo que “se evidencia que la falta de apego a un lugar de trabajo y su paso por numerosas dependencias del Estado Municipal desde su nombramiento denota un desinterés de sus Jefes ya que los mejores recursos humanos, generalmente mantienen su condición de trabajo en su dependencia, creciendo en el escalafón municipal hecho que no sucedió con Vorraso que mantiene el mismo cargo desde su incorporación a la planta municipal”. “El uso indiscriminado de todo tipo de códigos para faltar en forma justificada a su deber como trabajadora municipal, inferiría una falta de compromiso con el Estado y con sus conciudadanos y compañeros de trabajo en el cumplimiento de los servicios que debía brindar”, aseveró. Y recalcó: “Son falsas todas las declaraciones vertidas, entre ellas que ha trabajado hasta altas horas de la noche hecho que se certifica fácilmente con su registro de asistencia”. “Jamás Alveolite hostigó, atemorizó, amenazó, injurió, maltrató o lleva al personal a trabajar bajo presión. Los hechos que denuncia se produjeron en la Secretaría Privada nunca sucedieron y prueba de ello pueden brindar los agentes municipales que a la fecha de los presuntos hechos cumplían funciones en la referida repartición”, señaló más adelante. En ese marco, advirtió que “la valoración de las instituciones que conforman el arco de las organizaciones de la sociedad civil, y en especial el caso de la Unión de Consorcistas de la República Argentina (UCRA), en la persona de su presidente, Sra. Ana María Huertas se evacua con un simple llamado y consulta a la misma”. “Alveolite siempre supo su relación personal o matrimonial con José Luis Pérez y ello nunca significó absolutamente nada, simplemente porque las relaciones personales nada tienen que ver con las relaciones laborales y con los derechos y obligaciones de los agentes municipales”, aclaró. En otro párrafo del descargo, Alveolite se definió como “un funcionario público que tiene a su cargo cuatro Direcciones Generales bajo la órbita de la Subsecretaría de Control y estas obligaciones imperan la necesidad de llevar adelante sus tareas y funciones con responsabilidad que se refleja permanentemente en su diario accionar, público, visible, y con una planta de personal a su cargo que tiene alrededor de 400 agentes”. “Se rechazan categóricamente todas las denuncias e imputaciones formuladas sobre la persona del Dr. Adrián Luis Alveolite, quien no obstante ello formulará su descargo por los procedimientos administrativos pertinentes”, puntualizó. LA SITUACIÓN LABORAL DE LA AGENTE En otro tramo de su descargo, el Dr. Adrián Alveolite otorgó un minucioso detalle de la carrera de la empleada municipal, de sus inasistencias y pedidos de licencias médicas. “Andrea Fabiana Vorraso, Legajo Municipal Nº 20.672/01, quien presta servicios en esta Municipalidad desde el 1º de marzo de 1993, cuando fuera designada en el cargo de Supervisor Administrativo en el Honorable Concejo Deliberante, cargo que luego de tantos años de servicio aún mantiene en el mismo escalafón y al cual accedió vulnerando absolutamente la carrera administrativa, sorteando varios cargos, seguramente por la intervención política de la gestión de turno que nada tiene que ver con la actual”, indicó. “Con fecha 12 de agosto de 1996 presentó nota solicitando Junta Médica en razón de que se le notificara que no poseía mas días de código por enfermedad. Gozó de varias licencias sin goce de haberes concedidas en forma extraordinaria, por ejemplo en marzo de 1998; en junio y julio de 1999; en febrero y marzo de 2000; desde el 1º de agosto de 2000 y hasta el 31 de julio de 2001, entre otras”, especificó. En ese sentido, señaló que “desde su incorporación, se desempeñó en el Honorable Concejo Deliberante, en la Mesa General de Entradas del Departamento Ejecutivo, en la Subsecretaría de Cultura, en la secretaría de Educación, en la de Hacienda, en la Casa de Mar del Plata en Buenos Aires, en la dirección de Relaciones con la ONG, y en la secretaría de Planeamiento Urbano”. “En mayo de 2006, se solicitó la instrucción de Sumario Administrativo por la presunta conducta irregular de la agente, solicitando la Señora Jefe de Departamento Contribución por Mejoras y Propiedad Inmueble, una auditoría integral del perfil de la agente Vorraso, habiéndose detectado la existencia de más de cuarenta convenios confeccionados por ella cuyas solicitudes de acogimiento no habían sido localizadas”, informó. Además, hizo hincapié en que “en noviembre de 2011 se le aplicó un nuevo llamado de atención, que se suma a otro dispuesto por Disposición del 18 de abril de 2007. Y a los dos apercibimientos y llamados de atención que había recibido en julio de 2008”. “En los últimos diez años la agente Vorraso tuvo las siguientes inasistencias: 2001, 10; 2002, 102; 2003, 220; 2004, 56; 2005, 66; 2006, 92; 2007, 95; 2008, 119; 2009, 114; 2010, 253 y 2011, 272”, añadió. También aseguró que la denunciante “usufructuó desde el año 2002 las siguientes licencias psiquiátricas: del 24-09-2002 al 9-11-2002 (47 días); del 30-06-2003 al 25-07-2003 (26 días); del 04-08-2003 al 19-10-2003 (47 días); del 30-07-2004 al 27-08-2004 (26 días); del 26-12-2005 al 19-01-2006 (25 días); del 14-08-2006 al 01-09-2006 (19 días); del 08-06-2007 al 05-08-2007 (59 días); del 13-10-2009 al 30-12-2009 (89 días); del 29-01-2010 al 15-03-2010 (46 días); y del 21-07-2010 al 07-11-2011 (475 días)”. En tanto, el funcionario municipal explicó que “con fecha 31 de marzo de 2011 se le entregaron formularios para pedir junta médica provincial, los cuales recién presentó con fecha 12 de mayo de 2011” y reparó que en el marco de “la última entrevista (31-10-2011) con la Dra. Susana Agüero, ésta le informó que de no traer constancia de tratamiento de su médico psiquiatra de cabecera, no le justificaría más licencia médica”. “La agente, disconforme con esta respuesta y al no recepcionarse su certificado en el Departamento de Medicina del Trabajo, presentó por nota ante la Secretaría Privada su certificado médico con fecha 8 de noviembre de 2011, nueve días después del requerimiento de la profesional mencionada. Dicho certificado fue girado por la Secretaría Privada a Planeamiento Urbano y de allí lo remitieron al citado Departamento por nota con fecha 10 de noviembre de 2011”, advirtió. Por último, Alveolite subrayó que “el día 8 de noviembre de 2011, la citada agente renovó planilla médica por su dependencia y se la derivó a la otra psiquiatra que trabaja en este Departamento, la Dra. Mónica Anchuvidart, dándosele turno para el martes 15 de noviembre de 2011 a las 10:20, por indicación de la Psiquiatra del Departamento Dra. Susana Agüero”.


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