El presidente del Concejo Deliberante vetó como intendente interino una ordenanza que fue aprobada por la mayoría absoluta los concejales durante una sesión que el mismo presidió el 30 de junio pasado
La ordenanza establecía además la obligatoriedad de exhibir y mantener un mínimo de una obra de arte de un artista salteño en todo los edificios públicos y privados que se construyan a partir de su promulgación.
El proyecto había sido presentado por la concejal Irene Soler, la sesión tuvo un debate ríspido por el concejal Tomás Rodríguez pidió posponer el tratamiento en razón de que el área de Cultura municipal venía trabajando un proyecto similar desde el 2008. Las concejales Soler y Lucrecia Lambrisca se opusieron extender el tratamiento del tema e incluso Rodríguez fue acusado de discriminatorio por Lambrisca y hubo un duro intercambio de opiniones y hasta de cuestiones personales.Viviana Ávila (PRSR) pidió entonces "bajar los ánimos y consensuar" hasta que finalmente el consenso llegó y se aprobó.
La ordenanza fue vetada por Álvarez mediante el decreto 607 del 28 de julio último, se apoya en la opinión del subsecretario de Cultura Hugo Ovalle, quien argumentó que la ordenanza no establece la forma de adquisición y financiamiento de la obra de arte a ser emplazada, no se estipula su resguardo en caso de demolición o abandono, que no se indica el modo de selección de la obra o la creación de una comisión de admisión y que no se ha dado intervención a las instituciones públicas y privadas directamente interesadas en el tema.
La concjela Soler se pronunció el miércoles sobre el veto. La ordenanza fue aprobada por unanimidad o sea que tuvo consenso y legitimidad” dijo Soler.
Dijo que con ese mismo criterio, el de consultar a todos, se debió haber pedido la opinión del Consejo de Ciencias Económicas, de la Auditoría y las universidades para aprobar la Cuenta General del Ejercicio.
Echortó al subsecretario de Cultura a “superar sus mezquindades y trabajar por el arte”
Soler dijo también que quedó claro que el propietario de la obra será un privado o el estado y el cómo y la forma de la compra está regida por el Código Civil, que la propiedad de las obras y el destino es que el que determina el dueño y que el Concejo no quería comisión alguna de admisión para evitar arbitrariedades y engrosar infinitamente la estructura del estado.
“Por celos y personalismo el subsecretario de Cultura hizo fracasar un prpoyecto que era beneficioso para todos”

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