En un partido mal jugado, con mucho roce y poco fútbol, Alvarado igualó 1 a 1 con Racing de Olavarría, en el José María Minella, por la vigésima fecha del Torneo Argentino B. Un blooper del arquero Ferreyra le posibilitó a Ezequiel Petti abrir el marcador en la primera etapa, mientras que Gonzalo Baroni marcó la igualdad en el complemento. Un flojo encuentro del “Torito” que, además, sufrirá la baja de Tambussi, Christovao e Ischia para visitar a Bella Vista.
Y en el complemento, Alvarado no salió. Un desconocido equipo marplatense le dio vida a Racing, lo dejó agrandar y, sin nada que perder, comenzó a convertir en figura a Leandro Evangelisti. Tampoco el “chaira” era un cúmulo de talento, pero sí con ganas, con esfuerzo y entrega, inclinó la cancha hacia el arco del tablero electrónico. Y tuvo su premio. No por una jugada elaborada, sino por una pelota detenida que encontró dormida a la defensa local y encontró la aparición solitaria de Gonzalo Baroni, el goleador, para enmudecer en Mundialista con un cabezazo certero que se metió junto al palo derecho.
En ese preciso momento, Asprilla se preparaba para ingresar por Petti y Tenaglia, increíblemente, no paró el cambio ni modificó el cartel y Alvarado, que necesitaba ganar, se quedó sin su principal arma de gol y la preocupación de la defensa visitante. Con el colombiano en la cancha se apostó a la velocidad de él y Sosa pero ya nada pudo torcer el rumbo del encuentro. Las amonestaciones de Christovao y Tambussi (sumadas a la de Ischia) trajeron un dolor de cabeza al técnico que no los podrá contar el domingo en Bahía Blanca.
Los minutos finales fueron pelotazos estériles en busca del milagro. El ingreso de Eric Dierckx fue tarde para pedirle milagros y sólo un disparo desde lejos de Mauro Castro, que desvió de manera notable Ferreyra, pudo darle la victoria inmerecida a Alvarado.
Un punto que el tiempo dirá si sirve o no. Por lo pronto, por como venían parece negativo y por el desarrollo del encuentro, es totalmente justo porque fue un tiempo para cada uno, sin demasiado fútbol pero sí con la fuerza y el empeño que se disputan en esta categoría y muchas veces generan un dolor de ojos.

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