Alvarado cambió y no le dio resultado

Alvarado cambió y no le dio resultado
Miori cambió nombres y dibujo para visitar a Brown de Puerto Madryn y sufrió una dura goleada por 3 a 0, por la 10ª del Torneo Argentino A.
Luego del triunfo en Comodoro Rivadavia y ya consiguiendo, a priori, lo que había ido a buscar en la travesía por el sur, Alvarado cambió nombres y sistema y no le dio resultado, fue superado ampliamente por Guillermo Brown en Puerto Madryn y cayó por 3 a 0, en un encuentro correspondiente a la décima fecha de la Zona Sur del Torneo Argentino A. Garino, Diego Giménez y Zampedri marcaron para el conjunto de Luis Murúa que está haciendo una fortaleza de su localía.

El local salió mejor parado e inclinó la cancha hacia el arco de Aldo Suárez, que a los 3’ ya había tenido que revolcarse para sacar al córner un gran cabezazo de Ballestero. Brown era el que proponía y Alvarado el que esperaba e intentaba salir rápido de contra. Raro el planteo de Miori para eso, ya que sacó jugadores de recuperación en el medio, quedó muy solo Tántera y Sarraute se tenía que desdoblar para bajar unos metros y darle una mano en una función que no siente.

El equipo de Murúa estaba decidido y manejaba la pelota de un lado a otro hasta encontrar la forma de penetrar a la firme defensa marplatense. Y si no podía entrar con pelota dominada, probaba de afuera, como hizo Alan Moreno sobre los 10’, para hacer lucir una vez más a Suárez que ya se empezaba a transformar en la figura de Alvarado.

El “torito” no lograba avanzar, pero cuando lo hizo fue profundo. Germán Sosa tardó mucho en definir a los 12’ y permitió que Diego Luque le achicara y lo tapara. Enseguida fue Uribe el que quiso repetir lo de una semana antes en Comodoro Rivadavia, pero el palo le negó el gol. Estaba entretenido el encuentro, con llegadas de ambos lados, con mayor control del local, aunque se tenía que cuidar porque la visita no necesitaba del dominio del balón para acelerar y llegar con claridad.

De todas formas, era todo de Brown que merecía abrir el marcador, pero chocaba una y otra vez con Suárez, que dejaba dudas cuando salía a buscar los centros en pelota parada, pero era una muralla cuando lo llamaban a atajar. El planteo local era muy ofensivo y eso le daba lugar a los ataques veloces de Alvarado, que no los aprovechaba porque Sosa no estaba fino en la definición.

Tanto esfuerzo, tanto aguante de la última línea del “torito”, se fue por la borda a los 25’, cuando Curuchet no terminó de sacar una pelota que iba a llegar a las manos de Suárez, se la dejó servida a Brian Garino y el volante sentenció para poner la merecida ventaja.

Con el resultado a su favor, el conjunto de Murúa manejó aún mejor los tiempos y era claro dominador del partido, mejor plantado, ganando el mediocampo y lastimando con sus volantes y delanteros. A Alvarado le costaba más llegar al arco de Luque, apostando a las corridas por las bandas de Mathier y Di Martino, que iban mucho mejor de lo que volvían. Hasta el final de la etapa, siguió controlando todo el local, que incluso no hubiera estado mal que estire la ventaja. La sacó barata el elenco de Miori, que fue superado en todos los sectores y nunca le pudo encontrar la vuelta al partido.

El técnico no cambió nada para el complemento, apostó a los mismos once y se pararon más adelante, tratando de sacarle la pelota a su rival y yendo de cara al arco de Matías Dituro, el arquero suplente que ingresó por el lesionado Luque. A los 3’, en tres oportunidades pudo igualar el encuentro Alvarado, con un remate de Giménez que fue al travesaño, el rebote de Uribe fue sacado en la línea por un defensor (¿con la mano?) y apareció Tántera, pero otra vez un hombre de Brown pudo despejar antes que se convierta en gol.

Alvarado se despertó, ajustó las marcas y se sintió el dueño del terreno. Después de un primer tiempo tan malo, empezó a llevarse por delante al conjunto de Murúa y Sarraute, en una de sus primeras apariciones de la tarde, hizo lucir a Dituro que le sacó un derechazo bárbaro. Pero en el mejor momento del “torito”, Guillermo Brown pisó el acelerador, Diego Giménez se ubicó donde no estaba Curuchet y definió sin problemas para poner el 2 a 0 que volvía todo muy cuesta arriba.

Después del gol todo volvió a ser como en la etapa inicial, el local se adueñó nuevamente del trámite, la defensa marplatense cometía errores y Brown estaba más cerca del tercero que Alvarado del descuento. Apenas un cabezazo de Uribe que Dituro controló sobre un costado y una mediavuelta de Sarraute que otra vez encontró una gran respuesta del arquero, fueron diluyendo las opciones del “torito”.

Los minutos corrían sin esperanza de una hazaña del conjunto marplatense, que no sabía cómo llevar peligro al área local, mientras intentaba cortar los circuitos de Brown que cada vez que aceleraba de mitad de cancha en adelante parecía estirar más la diferencia. Y lo hizo. Primero Alan Moreno reventó el palo de Suárez en un tiro libre y, a los 39’, la frutilla del postre para el local, que no se podía ir sin el gol de su goleador, el máximo anotador del Argentino A. La hicieron Garino y Giménez, la empujó Fernando Zampedri y Brown decoró el marcador y le puso el broche a un triunfo tan justo como merecido.

Segunda derrota en el campeonato de Alvarado y segundo encuentro en el que le convierten goles. Se fue al Sur por 10 días y, antes de viajar, firmaba traerse tres puntos de los seis. Y lo consiguió. Después se podrá analizar si fue mejor o peor el planteo, si convenía cambiar para probar o era mejor apostar a lo que había dado resultado.

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