Los alumnos vuelven a clases, con las pruebas de diagnóstico

Los alumnos vuelven a clases, con las pruebas de diagnóstico
Especialistas no están de acuerdo con que las pruebas de diagnóstico se pongan en práctica a tan poco días del inicio de clases.

Tras el fin de semana largo, los alumnos y docentes vuelven hoy a las aulas, y muchos lo harán con una prueba de diagnóstico. Así lo confirmaron desde algunos docentes de las instituciones educativas del medio, quienes justificaron esta práctica sosteniendo que “es necesario saber en qué estado intelectual volvieron los chicos de las vacaciones”.

Sin embargo, los especialistas desaprobaron esta modalidad y explicaron que “hacer pruebas de diagnóstico a menos de una semana del inicio de clases es ir camino al fracaso”.

“Comenzar con una prueba es lanzarse al fracaso. Al fracaso como docente y al fracaso como alumnos también. Lo mejor para esta etapa de ambientación es la presentación en curso y diálogo entre pares y docentes”, comentó la psicopedagoga, Lic. Ana Gálvez.

Y agregó: “No es conveniente de ninguna manera hacer pruebas de evaluación en tan poco tiempo. Es conveniente que empiecen los diagnósticos después de la semana de haber comenzado las clases. Los primeros días se debe realizar un diálogo entre todos, exposición de lo vivido en las vacaciones, proyección de alguna película y luego conversar sobre ella para medir el grado de concentración con el que volvieron los chicos, pero no una prueba”.

Consejo

Además, recomendó: “El diagnóstico es un proceso que debe hacerse a lo largo del año, no como prueba, sino como la posibilidad de ver hasta qué punto han llegado las enseñanzas. Hay que aclarar que cuando se diagnostica a un alumno, el docente se está diagnosticando a sí mismo, a la institución y a los profesores que lo precedieron. Es decir, no solamente el alumno tiene que dar una prueba de lo que sabe y de lo que hace sino también el docente”.

“El tema de sacar una hojas y escribir sobre una problemática y medir cuánto sabe, es realmente innecesario porque no suma a la enseñanza de los niños. Lejos de eso, causa hasta temor, sobre todo en los alumnos más chicos”, sintetizó la psicopedagoga Ana Gálvez.

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