Alumnos de la UNaF padecen falta edilicia

Son las 20:30 hs en el Salón de Actos de Escuela Nº 33 “Dr. Ramón Carrillo” en el corazón del barrio Mariano Moreno y en el medio del gran espacio hay un minúsculo grupo de 10 personas acomodadas en sillas de plástico, agrupadas en torno de una pizarra.
Pertenecen a la carrera de Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) de la Facultad de Administración Economía y Negocios de la UNaF.

Esperan a que llegue el profesor de la próxima materia que por la hora ya está llegando tarde y acaban de finalizar “Programación” una cátedra que debería tener su parte práctica en computadoras pero como manifestaron los chicos a El Comercial “debe ser la única carrera de computación en una universidad nacional que no tiene computadoras”.

Otro alumno en tono más irónico expresó que: “¿Si no tenemos mesas, vamos a tener computadoras?”.

Pero esto no es lo que más les preocupa sino que la carrera aparentemente no cuenta con reconocimiento oficial y prueba de ello es que una de las alumnas que optó por homologar materias de informática de otra universidad, todavía no lo puede hacer por este motivo.

Otra de las cuestiones visibles que se pudo comprobar es el alto grado de ausentismo en ese curso, a lo que uno de los chicos afirmó: “Muchos abandonaron porque esto era un caos, a principio de año éramos 400 o 500 y ahora quedamos 100 en los tres cursos de los cuales vos ves que presentes hay 10”.

Un 80% de deserción estimativamente, es un porcentaje alarmante más tratándose de una sola carrera, nueva y que además empezó este año.

A la pregunta de porqué creían que sucedía esto, uno de los chicos que ofició como interlocutor expresó que: “Primero porque era todo un “kilombo” con los horarios, los profesores que no venían y después porque no tenés la garantía de estar haciendo una carrera con reconocimiento oficial”.

Una a favor, la cuestión de que hace un par de semanas acomodaron en dos turnos los horarios para hacerlos acordes a aquellas personas que trabajan. Posiblemente sea una casualidad pero más o menos en la misma fecha El Comercial exponía la situación precaria en que muchos chicos cursaban su carrera a cualquier hora y en cualquier parte.

El interrogante a resolver será ahora: ¿Comprarán computadoras para Tecnología de la Información? o aún más importante como desconcertante: ¿Solucionarán el reconocimiento oficial de una carrera dictada en una universidad nacional?.

Porque si están esperando ver cuál es el nivel de deserción para tramitar el reconocimiento de una carrera, están literalmente estafando a aquellos pocos que invierten su tiempo y dinero continuando con el estudio aparte de volverse en el principal motivo de la deserción.

Alumnos del profesorado

de Historia en el ICA

En la recorrida de El Comercial por las diversas sedes improvisadas de dictado de clases, una de ellas fue el ICA, que alberga en su única aula más de 100 alumnos del profesorado de Historia de la Facultad de Humanidades.

En este caso se trata de una de las facultades más castigadas y postergadas de toda la Universidad de Formosa (hay otras) la cual tuvo en su momento al actual vicerrector Roque Silguero como protagonista de una campaña por el cierre de esta unidad académica.

Las razones: “Las carreras humanísticas no acompañaban a un modelo de provincia productiva impulsadas por el gobernador” según lo manifestado en su momento por el funcionario que contradictoriamente tiene como profesión la de abogado, una carrera de profunda raigambre humanística.

Sin embargo con el paso del tiempo y un manto de piedad, más disculpas de por medio, este “pequeño” desliz quedó en el olvido y todo finalizó en términos político diplomáticos.

No así el deterioro continuo en la calidad de vida universitaria para los estudiantes de humanidades en donde no sólo tiene responsabilidad “actual” el vicerrector sino también el rector y todos los cuerpos colegiados que permiten que los alumnos cursen en esas condiciones.

La cuestión lleva años sin embargo no se vislumbra que pueda resolverse al corto plazo por que las quejas pasan y las aulas siguen sin aparecer.

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