El 70% de los alumnos ha presenciado hechos de violencia en escuelas

El 70% de los alumnos ha presenciado hechos de violencia en escuelas
Una encuesta realizada a nivel nacional en colegios primarios y secundarios revela que la mayoría de los estudiantes fue testigo de agresiones entre compañeros o por parte de algún adulto.
Las secuencias se repiten de manera cotidiana y aparecen como una forma más de violencia social. Golpes, insultos, gritos, burlas, amenazas y malos tratos han ganado terreno en la escena educativa al punto de transformarse en una problemática preocupante, que tiene como protagonistas a padres, docentes, directivos y estudiantes.

En ese contexto, una encuesta realizada durante 2010 en escuelas de todo el país por el Gobierno nacional - y dada a conocer días atrás- refleja que de hecho, al menos siete de cada diez niños y adolescentes reportó ver a un compañero agredir a otro físicamente, mientras que como mínimo, uno de cada diez dijo haber sido amenazado por un adulto de su colegio.

La investigación que desarrolla el tema de la violencia trasladada al ámbito escolar se basó en una encuesta que tomó como eje la percepción de los alumnos sobre el tema. Fue realizada por la Dirección Nacional de Evaluación de la Calidad Educativa del Ministerio de Educación de la Nación, en el marco del Operativo Nacional de Evaluación (ONE) que se realiza desde 1993.

El informe fue publicado la semana pasada por el Ministerio a través de su página web e incluyó a 50 mil estudiantes de dos mil escuelas de las 24 provincias que respondieron un cuestionario con 39 ítems de respuesta cerrada.

Entre los aspectos vinculados a los episodios violentos que tuvieron como escenario el aula figuran los vividos entre compañeros. En ese sentido, 72,8% de los niños de la primaria manifestó haber sido testigo de agresiones físicas entre compañeros. En el secundario, el porcentaje fue de 70,4%.

Las amenazas recurrentes entre pares, junto al robo de útiles, ropa, dinero y otros objetos personales también se sumaron al combo que vuelve de la escuela un lugar donde muchas veces la tarea de los docentes excede lo estrictamente pedagógico. Más de la mitad de los estudiantes de ambos ciclos (básico y superior) expresó haber presenciado situaciones de esa índole.

Si en algún momento vieron un arma en el colegio fue otro de los interrogantes al que respondió afirmativo 18% de los chicos de secundaria y 27% de los años inferiores. Las armas blancas fueron más mencionadas que las de fuego, siendo los porcentajes levemente superiores en los colegios estatales.

La percepción de los alumnos respecto del comportamiento grupal también arrojó resultados que llaman la atención, ya que 37% y 43% de los ciclos superior y básico respectivamente dijo haber visto a grupos de alumnos participar en actos violentos.

En el estudio nacional la violencia se concibe como un hecho social que tiene en sí mismo una carga subjetiva. Desde este punto de vista, las relaciones violentas implican una posición de poder y coacción ejercida por una persona hacia otra y se puede imponer desde un lugar jerárquico o bien, ser un acto entre pares.

Como contrapartida a los sucesos que los chicos consideraron que fueron violentos y que se vivieron en su escuela, en la encuesta se les preguntó sobre su percepción respecto de cómo son tratados por sus compañeros. El resultado fue más alentador: seis de cada diez en el ciclo básico y más de siete en el superior consideró ser bien tratado en el aula.

Amenazas y gritos

Dentro de la categoría considerada como “violencia propiamente dicha”, las amenazas de daño ocuparon un papel preponderante por sobre el resto de las variables, como los golpes y lastimaduras. Al menos uno de cada diez chicos dijo haber vivido esa situación; en el ciclo superior el porcentaje no supera 6%, siendo los varones quienes reportaron más haber sufrido agresiones. Por su parte, el robo con uso de la fuerza fue la menos frecuente de todas las violencias.

Vale destacar que entre las categorías teóricas incluidas en el informe, aparece diferenciado lo que se conoce como “violencia escolar” y aquello que es denominado como “violencia en la escuela”.

“La violencia escolar refiere a aquella que se produce en el marco de los vínculos propios de la institución. La violencia en la escuela, en cambio, refiere a hechos que tienen a la escuela como escenario, en los cuales la institución actúa como caja de resonancia del contexto social en el que está inserta”, se define en el marco de la encuesta avalada por el Observatorio Argentino de Violencia en las Escuelas.

El trato que los chicos reciben por parte de docentes y directivos no estuvo exento del estudio. Cuando se les preguntó a cerca de las situaciones en que son mal tratados por los adultos de la escuela, los gritos ocuparon un papel predominante.

Los valores en este sentido, triplican a otras formas de violencia, cualquiera sea el ciclo, el tipo de gestión, la situación socio económica o el sexo del encuestado. Del total encuestado, al menos 18% del ciclo básico y 12% que cursa el superior dijo ser mal tratado por medio de gritos.

De los resultados se desprende que en el ciclo básico los reportes de maltrato con más altos que en el superior.

Adultos violentos

Las agresiones físicas perpetradas por adultos de los establecimientos también fueron incluidas en la muestra. En el nivel secundario, por ejemplo, 1,6% de los adolescentes (un total de 800 estudiantes) manifestó haber sido agredido físicamente por parte de un adulto, mientras que 2% expresó haber sido víctima de una amenaza de daño.

En tanto, en el nivel primario los porcentajes fueron más altos, ya que 2,5% dijo haber sido dañado físicamente por un mayor, mientras que un poco más del 3% expresó haber recibido una amenaza de daño.

El porcentaje de alumnos que manifestó haber sido víctima de violencia por parte de un adulto fue mayor, en todos los casos, entre los sectores socialmente vulnerables, según se expresa en el informe.

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