Desde el Centro de Estudiantes de la EES Nº 5 “Almirante Guillermo Brown” también se solicitó la refacción de baños, arreglos de electricidad, insumos para limpieza, reposición de tejas y reparación de vidrios rotos en el gimnasio.
La medida persigue como principal objetivo obtener una respuesta de parte de las autoridades provinciales sobre la falta de sillas y bancos para los alumnos, baños clausurados debido a importantes filtraciones de agua contaminada, cables de instalaciones eléctricas expuestos, falta de insumos para limpieza, techos agrietados, faltantes de tejas con la consecuente filtración de agua desde los mismos al interior del edificio y vidrios rotos en el gimnasio, entre otros reclamos. Por medio de un comunicado de prensa que lleva la firma del equipo directivo del establecimiento (Graciela Enrione, Marcela Tesán y Milena Badía), desde la casa de estudios explicaron los alcances y motivos de la iniciativa: “En el día de la fecha, luego del izamiento de nuestra bandera recibimos en el escritorio de dirección una nota con la firma de los miembros del Centro de Estudiantes de nuestra Escuela en la que nos informaban acerca de la decisión de realizar una ‘sentada’ en apoyo a las numerosas peticiones realizadas por las autoridades del equipo directivo y por los miembros del centro de estudiantes con referencia a la imperiosa y urgente necesidad de resolver sobre aspectos de infraestructura y mobiliario de la institución.
“Desde las políticas educativas actuales se concibe al alumno como sujeto de derecho, a la participación como un acto democrático por excelencia y a la inclusión con calidad como uno de los principales pilares de nuestra tarea. En consecuencia y correlato con lo antedicho los representantes de la voz del alumnado en nuestro colegio son escuchados y apoyados siempre que los reclamos garanticen la mejora en la calidad educativa. En estos momentos el valor del Centro de Estudiantes se multiplica pues se ha consolidado un grupo de jóvenes trabajadores, con brillantes ideas y mucho entusiasmo por colaborar con la tarea de este equipo directivo, con los docentes y, por supuesto, con enorme entusiasmo por concretar sus propios proyectos.
“En lo que se refiere a los motivos del reclamo contamos con antecedentes que se remontan a febrero de este año, momento en el cual comenzamos a informar mediante nota y bajo firma de esta dirección, a las autoridades locales y provinciales sobre las condiciones en que íbamos a comenzar el ciclo lectivo: falta de sillas y bancos para los alumnos, baños clausurados debido a importantes filtraciones de agua contaminada, cables de instalaciones eléctricas expuestos, falta de insumos para limpieza, techos agrietados, faltantes de tejas con la consecuente filtración de agua desde los mismos al interior del edificio y vidrios rotos en el gimnasio, entre otros reclamos.
“El Centro de estudiantes envió, al mismo tiempo, notas de reclamo y descripción de la situación en la que estábamos trabajando, inclusive con imágenes ‘ilustrativas’ al respecto. Los alumnos tuvieron paciencia, esperaron, algunos sentados en el piso, otros desde la comodidad de sus bancos en el aula pero con la esperanza de una respuesta que los satisficiera.
“Hoy decidieron que ya era momento de reclamar bajo otra forma, no menos democrática, sí quizás mucho más participativa. La totalidad del alumnado se reunió en el patio de nuestra escuela, bajaron los bancos de los que disponemos en estos momentos y se pusieron a trabajar, limpiándolos, al mismo tiempo que esperaban la llegada de las autoridades del Consejo Escolar de nuestra ciudad. Y lo lograron, fue así que nos encontramos reunidos en el ámbito de la dirección con la presidente (Celia Segovia) y otras autoridades de dicha institución. Los jóvenes del Centro expusieron sus reclamos y asumieron el compromiso de concientizar al alumnado sobre el valor de la preservación de las instalaciones y mobiliario. Las autoridades del Consejo Escolar, bajo acta, asumieron el compromiso de, paulatinamente, ir ocupándose de reasignación de mobiliario en desuso proveniente de otras escuelas, reparación de nuestro mobiliario, reposición de vidrios del gimnasio, mantenimiento de cableados, reparación de baños, corte de ramas de árboles que rodean nuestra escuela y que dañan los techos, entre otras cosas. Nuestro Colegio se constituye en un edificio muy antiguo, muy valioso por su historia y muy rico en su interior por el espíritu democrático, la calidad formativa de los docentes que acompañan entusiastas en la realización de proyectos de participación y la calidad educativa de nuestros alumnos. La comunidad del Colegio Nacional se nutre de los intercambios y la riqueza de los proyectos que impulsan a los jóvenes a animarse a construir, en la medida de sus posibilidades, un proyecto de presente y futuro para sus vidas. Solemos decir ‘el cascarón no es importante’, para nosotros la fachada del Colegio no nos da una legítima identidad, pues es producto del accionar de la sociedad que nos impregna y atraviesa, el Colegio Nacional es mucho más que su fachada externa, es mucho más que lo que quienes transitan por la calle alcanzan a ver. “Trabajamos día a día con los recursos de los que disponemos y logramos transitar el maravilloso proceso de crecimiento de los jóvenes: nuestro Centro de Estudiantes, en apoyo al equipo directivo, es muestra más que fiel de lo antedicho”.
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