El 30% de los alumnos de las escuelas de adultos abandonó sus estudios

El 30% de los alumnos de las escuelas de adultos abandonó sus estudios

POSADAS.  En un relevamiento parcial por escuelas, docentes consultados reconocen que a la vuelta de las vacaciones de invierno se produce una merma significativa en la asistencia de alumnos y que actualmente se encuentran trabajando para recuperar la matrícula según El Territorio.

El abandono de los estudiantes jóvenes y adultos puede ser transitorio y se acerca al 30% en algunos establecimientos. Los docentes de esta modalidad de enseñanza explicaron que las trayectorias de sus alumnos tienen un comportamiento particular, con abandonos temporarios por razones de empleo, familia, salud,  y que luego algunos se reincorporan y necesitan de la contención del maestro para no dejar definitivamente.

 

Entonces, las escuelas deben hacer las adaptaciones curriculares de contenido y volver sobre los temas para lograr que sus alumnos se pongan al día con los aprendizajes, además son flexibles con los horarios y con las inasistencias. Evidencian la importancia de que la escuela siempre se mantenga abierta, como una de las medidas más eficaces para prevenir la deserción, además del seguimiento permanente del rendimiento.

Al mismo tiempo, resaltaron que este año el nivel experimentó un marcado crecimiento en la población de alumnos, con el impulso de los planes sociales como los programas Progresar o Ellas Hacen.

Sin embargo, las dificultades para asistir se hacen notar en la segunda mitad del año.

“En las escuelas de adultos el ritmo es muy importante, porque partimos de que el alumno viene por voluntad de superación y con esfuerzo, entonces cuando la escuela se cierra siempre se da una deserción, y después parte de estos alumnos que dejan vuelven a cursar”, refirió Francisca Franco, directora de la Escuela de Adultos 56 Medalla Milagrosa, de Villa Cabello.

La institución trabaja con programas de escuelas de invierno y de verano para brindar el servicio de recreación, educación y refuerzo alimentario en un barrio con alta vulnerabilidad social. Por su parte, en el barrio Cristo Rey también realizan una tarea de retención con llamados telefónicos y visitas a las casas de los estudiantes.

“Hay que cuidar a los alumnos, tener siempre el domicilio y un teléfono, porque a veces pasan unas semanas que no pueden venir y si no sienten el respaldo de la escuela pueden dejar del todo”, indicaron.

En el oeste, la escuela 56 sale a recorrer las viviendas de sus estudiantes para alentar a que retomen los estudios. También dan clases abiertas de educación física para acercar -a la escuela- a los jóvenes que no estudian ni trabajan.

“Es un trabajo que forma parte de ser docentes de adultos, cada persona tiene un mundo que hay que intentar comprender y brindar contención, nuestro objetivo es dar la posibilidad de tener un oficio, tenemos muchas madres jóvenes, jóvenes sin empleo y también algunos alumnos del secundario que vienen a estudiar un taller”, dijo la profesora de peluquería Maris Alderete.

Del Consejo de Educación informaron que este año creció la inscripción, y que en esta etapa es frecuente un desgranamiento.

Comentá la nota