Dahyana Coria tiene 14 años y es de San Francisco. Representó a San Luis en el certamen científico y obtuvo un diploma.
"Fue una hermosa experiencia, conocimos chicos de todas las provincias y nos pasamos los contactos. Además pudimos visitar la montaña y lugares que no conocíamos", comentó Dayhana, en comunicación telefónica con El Diario. La estudiante prefirió concentrarse en el aura mágica del viaje grupal más que en su logro individual, aunque reconoció que de grande le gustaría seguir alguna carrera relacionada con las ciencias.
El certamen duró desde el lunes 26 hasta el viernes 30 de agosto -día de la premiación-, y se desarrolló en la sede del Instituto de Ciencias Básicas de la universidad (Espacio de la Ciencia y la Tecnología).
Durante la semana que duró la competencia, Dahyana Coria, Guadalupe Rolón, Camila Correia y Lourdes Garay -las cuatro chicas que integraban la única delegación puntana junto al coordinador Jorge Alaniz- tuvieron que realizar experimentos en laboratorios de la Facultad de Ciencias Básicas de la UNCuyo y luego responder un cuestionario en función de los resultados. Luego hubo una instancia de resolución de problemas de Física, Química, y Biología (comprensión de textos y aplicación de fórmulas) y por último, una evaluación de tipo "múltiple opción".
"La última evaluación teórica fue en la que mejor me fue", confesó la joven Dahyana, quien vive en la localidad del monte de oro junto a un hermano, su mamá y su abuela. La estudiante contó que para participar de la Olimpíada Nacional de Ciencias Junior tuvo que rendir un examen de conocimiento general entre todos los alumnos de su escuela. "Quedaban seleccionados los cuatro mejores. Yo saqué el tercer lugar", contó Dahyana.
"Nuestras alumnas fueron preparadas a contra turno, utilizando un espacio del taller de Ciencias del C. A. J. (Centro de Actividades Juveniles) a cargo del profesor tutor Jorge Alaniz", contó María Elena Molina, profesora del establecimiento orientado en Ciencias Naturales.
Pero no todo fue estudio y nervios en la estancia de las pequeñas concursantes. "Además de la posibilidad de expandir su umbral de conocimiento en las ciencias duras, lograron provechosos intercambios personales y culturales entre alumnos y profesores, que también complementan y enriquecen la formación integral de los alumnos", contó Jorge Alaniz. Y agregó: "Las chicas tuvieron la posibilidad de conocer paisajes de la alta montaña mendocina (Uspallata, Penitentes y Puente del Inca), y realizar un city tour junto a todos los jóvenes que participaron. Los gastos de traslado, hospedaje, almuerzos y cenas estuvieron a cargo del comité organizador de las olimpíadas".
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