Alumbrado público en Córdoba: la luz se prende con un billete

Alumbrado público en Córdoba: la luz se prende con un billete
Vecinos de los barrios Patricios, Colón, ATE y Ameghino Sur aseguran que le tuvieron que pagar a empleados de Alumbrado Público para tener las luminarias encendidas en la calle.

“No quiero hablar más con el director de Alumbrado Público ni con el del CPC, necesito llegar al intendente (Ramón) Mestre porque le tengo que decir que le están boicoteando la gestión, necesito llegar a él para contarle”, se despacha Inés Hosen, presidenta del centro vecinal de barrio ATE.

Lo que Inés quiere contarle al intendente es que en su barrio hace seis meses que no tienen respuesta ante los reclamos formales por fallas en el alumbrado público y que durante 2012 y 2013 varios vecinos le pagaron a trabajadores municipales para que cambien los focos quemados.

Ella, otros presidentes de centros vecinales y vecinos de diferentes barrios cuentan que es más afectivo abonar esta “sobretasa” para que los arreglos se hagan antes que reclamar en cualquier CPC o en la propia repartición para que “por derecha” llegue una solución.

Pagarle el cambio de foco a una cuadrilla cuesta –según los datos proporcionados por los vecinos– unos 200 pesos. Para hacer el gasto más chico, se divide el costo entre tres o cuatro frentistas, así, cada uno pone unos 50 pesos.

Tal vez sea necesario recordar que la Municipalidad tiene el deber de mantener en estado el alumbrado de la ciudad y por ello nadie tiene que abonar una “tasa extra”. Para eso está el Inmobiliario.

La mayoría de los casos con los que se topó Día a Día ocurrieron durante el verano. Quienes optaron por pagar el “extra” a trabajadores municipales indicaron que no tuvieron que repetir el llamado: “las luces no se volvieron a quemar”, explicaron.

Inés dice que se cansó de tener que convivir con esta “mala práctica” y por eso le pidió a sus vecinos que no paguen más los recambios de focos: “Hicimos una denuncia ante los jefes de Alumbrado, tenemos el caso de una vecina que pagó 600 pesos por instalar un poste y una lámpara en una plaza. Desde el 4 de noviembre del año pasado que estoy reclamando por las luces del barrio, pero se ve que desde que denunciamos los casos nos hicieron la cruz”, se indigna la mujer.

En Navidad, a través de un boletín, la presidenta le pidió a sus vecinos que anoten los números de camiones que ingresan al barrio “a raíz del incidente de la plaza” pero la mujer todavía no pudo reunir los elementos para radicar una denuncia formal.

Unas cuadras más adelante, en barrio Ameghino Sur, Saúl Pereyra, presidente del centro vecinal, cuenta: “Un socio pagó 1500 pesos para que le colocaran un poste y los aparatos de las luminarias. El estado del alumbrado en el barrio es calamitoso, y como ya no tenemos respuesta de ningún tipo hemos juntado tres mil pesos para pagarle a los trabajadores para que dejen al barrio en condiciones. Si en los próximos días no tenemos soluciones lo vamos a hacer, porque es la única forma de tener luz en la calle”.

Delia Ferrero de Petracchini, habitante del barrio, explica cómo le quisieron cobrar la changa: “Una señora de la otra cuadra llegó con una cuadrilla de Alumbrado que nos pedía 200 pesos para cambiar los focos de luz blanca por otros de luz amarilla. Yo no pagué porque no nos querían dejar la lámpara que iban a cambiar. Para abonarles no había que ir a la Municipalidad, pedían 50 pesos en la calle, muchos nos negamos y cuando íbamos a tomar el número del camión se fueron”.

En Talma al 1900, los vecinos vivieron una situación semejante. Claudia Orieta, una mujer que asegura haber pagado los 50 pesos, contó: “Esto pasa en todos lados. Yo pagué hace un año atrás y te aseguro que el camión con el que trabajaban decía Alumbrado Público. Lo hicimos por seguridad, porque la cuadra era una ‘boca de lobo’”.

Por Empalme. La denuncia de los vecinos no sólo se focaliza en la zona del CPC de Ruta 20. En barrio Colón, en la zona del CPC Empalme, también mantienen las luminarias pagando el “extra”.

SR, un vecino que prefirió mantener su anonimato, aseguró que se comunica con un conocido que contacta a trabajadores de Alumbrado Público cuando se quema un foco. Al igual que en el resto de los casos denunciados, esta persona asegura que por frentista se pagan unos 50 pesos.

“No sirve de nada hacer un reclamo porque nunca vienen. Yo vivo hace dos años en el barrio y ya lo hicimos tres veces. La última fue en el verano. Vos sabés que está mal pero preferís eso a estar sin luz, sos rehén de los mismos empleados de la Muni”, explicó el vecino.

En Rancagua. En barrio Patricios, por el lado del CPC Rancagua, la presidenta del centro vecinal, Norma Paz, aseguró que ella tuvo que pagar la luz del frente de su casa. “Yo le pagué a una cuadrilla para que cambiaran el foco del frente de mi casa. Compré la lámpara en una ferretería, les di 150 pesos, una Pepsi de dos litros y cuarto y mucho hielo: a eso me lo pidieron porque hacía mucho calor ese día”, contó la vecina, que conoce otro casos como el suyo en su barrio.

Changa

Tiempo y recursos. Lo que no hacen en su horario laboral, algunos empleados lo cobran, en forma ilegal, como un extra.

A oscuras

25 por ciento. La Municipalidad reconoció que un cuarto de la ciudad está a oscuras.

12 por ciento. Se pretende, en 120 días, bajar a la mitad el apagado.

3200 pedidos. Son los que estarían pendientes de atención, según estimaciones de los empleados.

En la Muni dicen: No hay denuncias

Desde la Muni aseguran desconocer la existencia de casos en que los vecinos le paguen a empleados municipales para reparación de luminarias. Las denuncias presentadas en este informe sorprendieron a la nueva Secretaría de Infraestructura y las negaron los delegados del Sindicato Unión Obreros y Empleados Municipales (Suoem) que representan a los trabajadores de la dirección de Alumbrado Público.

El intendente Ramón Mestre indicó a Día a Día que en el Palacio 6 de Julio no hay sumarios abiertos ni denuncias por casos de pago de coimas a trabajadores de Alumbrado. El intendente instó a los vecinos que hayan tenido que pagar por las reparaciones a que dejen denuncias asentadas en la Policía y en la Muni.

Héctor Di Forte, secretario de Infraestructura, se mostró sorprendido cuando fue consultado por la existencia de estos casos: “No me consta que haya denuncias, y si estos casos existen los vecinos los tienen que denunciar de manera formal. Yo no puedo ni opinar al respecto, desde que he tomado contacto con el subdirector del área y los jefes de sección no se me manifestó que algún vecino haya pagado, al contrario, vemos que la gente está contenta por el trabajo que se hace”.

José Hernández, delegado del Suoem en Alumbrado Público, aseguró que desconoce la existencia de estos casos y criticó a los vecinos que realizan denuncias de manera informal “sin pruebas concretas”.

Por el contrario, el delegado explicó que hay muchos terceros que intervienen las luminarias de la ciudad de manera ilegal: “Hay muchas empresas que trabajan con hidrogrúas, no son de Alumbrado y realizan este tipo de intervenciones en la infraestructura del municipio, yo los he visto. Estas denuncias no son fáciles de confirmar y se deben canalizar por los canales correspondientes. Nosotros, para evitar malos entendidos, ya pedimos que se nos dé la potestad exclusiva”.

Actitud +1. Ante la frágil situación de las luces de la ciudad y las denuncias de los vecinos, Di Forte respaldó el trabajo que vienen realizando los encargados del mantenimiento.

“Los trabajadores están poniendo muchas ganas, mucho empeño para salir adelante. Las modificaciones que se dieron en las secretarías y en las direcciones fueron para tener un nuevo rumbo operativo ante la cantidad de demanda de trabajo existente”, indicó Di Forte.

Para el secretario, es mucho el trabajo acumulado “por los 12 años de obsolescencia que sufrió todo el sistema” y destacó que recuperar el 95 por ciento de la infraestructura de alumbrado demandará entre cuatro y ocho meses.

Respecto a la compra de insumos para efectuar las reparaciones en las calles a oscuras, Di Forte indicó que el pedido ya se hizo y que los materiales podrían estar ingresando en los próximos 20 días.

Esta compra se realizará por un fondo de emergencia de ocho millones de pesos que habilitó el intendente Ramón Mestre el 28 de abril pasado, después de renovar su gabinete.

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