Los clientes aseguran que el presupuesto familiar no alcanza y deben reducir gastos
"Cuando comenzaron los aumentos la gente todavía llevaba algo de carne, pero los precios siguieron subiendo y hoy directamente no la llevan, prefieren reemplazar este producto por otro antes que pagar tan caro por la carne. Es entendible y lógica esta actitud de los consumidores pero para nosotros constituye un problema porque no podemos vender y quedamos con la mercadería estancada, lo que afecta mucho nuestra actividad", dijo a La Mañana el propietario de un mini mercado local.
Por otra parte, desde algunas carnicerías señalaron que con la excusa de que "todo aumenta", algunos comerciantes engañan a la gente incrementando el precio de los productos cárnicos a valores excesivos y muy superiores a los que deberían tener.
"Basta recorrer comercios del rubro para darse cuenta de las diferencias de precios que se manejan en unos y otros, lo que genera confusión e indignación de la gente que muchas veces por no poder recorrer termina comprando mucho más caro. Creo que se deberían efectuar controles en este sentido ya que hay ‘avivadas’ de algunos en cuanto al tema de los precios. Nosotros tratamos de mantener los precios lo más bajos que podemos, pero de todas maneras siguen siendo caros comparados con los que manejábamos algunos meses atrás. Además estos aumentos no nos benefician porque ante los altos precios la gente decide no comprar", dijo otro comerciante consultado.
"Hoy en día es casi imposible consumir carne, los precios están muy elevados y no conviene comprar, por eso opto por otras cosas para comer. Si bien trato de incluir carne en el menú semanal, compro los cortes más baratos y en menor cantidad que lo que compraba habitualmente. Esperemos que los precios comiencen a bajar pronto o de lo contrario nos veremos obligados a no consumir más carne", dijo una consumidora a este matutino.
Comentá la nota