Para afrontar posibles focos se incorporaron 138 brigadistas y se pusieron en marcha guardias activas en las zonas más sensibles.
“En general toda la provincia está pobre de lluvia, no ha habido precipitaciones últimamente y ahora nos preocupa el tema del clima. Las altas temperaturas y la sequía se están sufriendo en toda la provincia, y eso complica el escenario ante un posible siniestro”, sostuvo el coordinador del Sistema Provincial del Manejo del Fuego (SPMF), John Cuiñas.
Para prevenirlo, se contrataron desde el 1 de noviembre hasta el 20 de abril de 2014 a 138 brigadistas que se sumaron a los 20 de planta y que fueron distribuidos entre las cuatro regionales que el Sistema del Manejo del Fuego tiene en toda la provincia.
Las sedes regionales están en Chos Malal, Loncopué, Aluminé y Junín de los Andes.
Según indicó Cuiñas, ya se encuentran trabajando los llamados recorredores, quienes se encargan de visitar los campamentos y recomendar a los turistas el correcto apagado de fogones, o apagarlos ellos mismos en caso de que hayan quedado encendidos.
Las guardias ya están activas en toda la provincia con gente en los puestos de 8 a 21.
“Los equipos están bien, contamos con equipamiento para afrontar posibles focos de incendios. Tenemos ropa ignífuga. Acabamos de recibir los repuestos y arreglamos las motobombas, que son muy útiles cuando hay un curso de agua cercano al incendio”, aseguró.
Indicó, además, que se sumaron dos autobombas enviadas por el Plan Nacional del Manejo del Fuego destinadas a las localidades con mayor riesgo de incendios de interfase (los que se producen en bosques como en zonas pobladas).
En la regional sur cuentan con dos camiones autobombas con capacidad de 8.000 y 6.000 litros de agua, una destinada a Junín de los Andes y la otra a Villa La Angostura; en el Norte, en Huinganco y en la zona de Villa Pehuenia y Moquehue contarán con una de 13 mil litros de capacidad (que está en Aluminé para repararle una falla).
“Las motobombas, las unidades de autobombas, el helicóptero son todas herramientas que contribuyen, pero al incendio se lo empieza a combatir con una pala y se lo termina con una pala, el resto todo ayuda”, aseguró Cuiñas, con 27 años de experiencia.
Las zonas sensibles de incendios son las cordilleranas, en el Norte, en Villa La Angostura, Aluminé y Loncopué, localidad que cuenta con varios incendios en su haber donde se han quemado miles de hectáreas. El más reciente, en enero del año pasado.
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