Por un lado, organizaciones sociales cortaron la avenida Espora para exigir ser atendidos por autoridades municipales en reclamo de “acuerdos que no fueron respetados”. Por otra parte, la RUP denunció que varios niños enfermaron por ingerir agua contaminada en Glew.
La que tuvo mayor convocatoria fue encabezada por el Frente de Lucha de Almirante Brown, Frente Popular Darío Santillán, Movimiento Barrial 12 de Agosto, y el Frente de Unidad Popular, quienes alrededor de las 9.30 decidieron interrumpir el tránsito sobre Espora a la espera de ser atendidos por el intendente Darío Giustozzi.
El reclamo concreto apuntaba contra la modalidad del Ejecutivo de “dilatar la relación hasta el cansancio y no efectuar los acuerdos llevados con las organizaciones sociales que realizan un trabajo territorial serio desde hace más de 10 años”.
Es que, según le confiaron a Diario del Sur del GBA varios voceros que pidieron reserva de sus nombres, hace seis meses que habían acordado vender 200 canastos de basura para colocar en el barrio Don Orione, pero la comuna “prefirió comprárselos a una empresa” en vez de a la cooperativa de las organizaciones sociales.
“Nos aseguraron que esos trabajos los íbamos a hacer nosotros y no cumplieron. Además, otros compañeros que están dentro del plan Argentina Trabaja tienen problemas con la entrega de materiales para trabajar, como guantes, insumos, nafta y herramientas”, confiaron desde el Frente Darío Santillán.
Los manifestantes también alertaron sobre el “abandono” de la Unidad Sanitaria del Centro Habitacional San Francisco Solano, donde los vecinos de ese barrio “piden con urgencia” que se ponga en funcionamiento el centro de salud. Además, recordaron que se acordó con el Intendente y autoridades de AYSA la creación de red de agua en el barrio Mariano Moreno, en Claypole. “Pero la Secretaría de Infraestructura y Planificación, en lugar de respetar el acuerdo de las tres partes, firmó contrato con otra cooperativa”.
Llegando al mediodía, finalmente recibieron un pedido por parte de la comuna para levantar el corte y así poder recibirlos. Acordaron que este viernes se reunirán personalmente con Giustozzi para poder avanzar en los reclamos que, según explicaron, ya llevan unos seis meses.
“Siempre nos mantenemos en pie de lucha. Sabemos que el reclamo no termina ahí porque todavía faltan muchas cosas. Hablamos de asfaltos, cloacas, agua corriente y salitas para muchas zonas del distrito”, apuntaron desde la organización, y adelantaron que, en caso de no tener respuestas concretas, estarían planeando con otras organizaciones y vecinos autoconvocados “manifestar frente a la Municipalidad con medidas más concretas”.
Más movilizaciones
Por otra parte, sobre la sede municipal de la calle Rosales y en medio de un muy importante operativo policial, unas 60 personas asociadas a la Resistencia Unida y Popular (RUP) se concentraron para reclamar por el mal estado de los servicios básicos en una serie de viviendas que les fueron entregadas en el barrio de Glew.
Según pudo saber este medio, lograron entrevistarse con el concejal y encargado del área de Planificación Daniel Bolettieri, a quien le confiaron que en la zona el agua no es potable y muchos niños enfermaron y sufrieron brotes en la piel. También le explicaron que las napas suelen levantarse, dejando desechos sobre las veredas y las viviendas.
La movilización se disgregó cuando el edil se comprometió a intervenir en el tema dentro de un plazo razonable, como así también adecuar las luminarias del barrio.


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