Si bien en la tarde de ayer las llamas ya habían sido controladas en el barrio El Marquesado, la elevada temperatura y la intensidad del viento lo impedían en la zona de San Eduardo del Mar.
En una jornada agobiante de calor, en la que la temperatura trepó a más de 30 grados varias dotaciones de bomberos de Mar del Plata, Miramar y Chapadmalal volvieron a trabajar ayer intensamente para sofocar los incendios de pastizales y árboles iniciados en la tarde del viernes en los barrios residenciales El Marquesado y San Eduardo del Mar.
Ambos sectores, rodeados de forestación y que se ubican a pocos kilómetros del acceso a la ciudad cabecera del Partido de General Alvarado, continuaban al cierre de esta edición en riesgo y por ello los bomberos habían montado guardias de ceniza.
Pasadas las 20, el 2º jefe del Cuartel Central de Bomberos de Mar del Plata, comisario Paulo Polaroro, explicó que "si bien en horas de la mañana el fuego ya estaba controlado, el horario crítico de 11 a 15 provocó rebrotes de los focos ígneos".
De acuerdo a la evaluación realizada al final de la labor más intensa, en El Marquesado ya solo había pasto y árboles carbonizados, con una capa de ceniza peligrosa, de allí la necesidad de instalar la guardia. En tanto, en San Eduardo del Mar todavía persistían algunos focos pequeños de fuego.
Acerca de los orígenes del incendio Polaroro sostuvo que "casi en un 100% de los casos los incendios forestales son accidentales o de carácter intencional, algo que en estos casos aún no hemos podido precisar".
Acudieron varias dotaciones
Posteriormente señaló que "vinieron dotaciones de todos los cuarteles de Mar del Plata, inclusive bomberos voluntarios de Sierra de los Padres, y del que tiene sede en el vivero dunícola de Miramar. En estos momentos están trabajando 18 hombres que reemplazaron a otros tantos que fueron relevados a las 7. Felizmente no hubo heridos y si bien una vivienda corrió peligro, al fuego, que se propagó por las copas de los árboles, pudimos interrumpirlo dentro de los 10 metros de la misma"
Acerca de la extensión de los focos ígneos dijo que "el del Marquesado involucra a un frente de 600 x 800 metros de la reserva forestal y el de San Eduardo del Mar, adonde está interviniendo una dotación de Chapadmalal, a otro de 400 x 600 metros. En ambos lugares, además de utilizar mangueras con agua, cuando las llamas afectan vegetación de baja altura y los camiones no pueden entrar, para aplacarlas se recurre a la utilización de látigos, mochilas forestales y palas", expresó.-
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