En lo que va del año se registraron 78 accidentes, de los cuales el 97% fue por vuelcos.
En lo que va del año, de 78 siniestros registrados 76 fueron vuelcos y los dos restantes, choques frontales.
La mecánica es la siguiente: el conductor muerde la banquina, volantea para retomar la ruta, el auto se desestabiliza y termina volcando. Así pasó en el 97 por ciento de los casos.
Como consecuencia de estos accidentes, ya hubo cinco víctimas fatales. En la comparativa con años anteriores, el índice de personas fallecidas va en aumento.
Las estadísticas comprendern el tramo entre el kilómetro 2.150 de la Ruta 40 y el kilómetro 1.390 de la Ruta 237. De la zona de Pampa de Alicurá hacia Picún Leufú, sector que tiene a cargo la División Tránsito de Piedra del Águila.
De acuerdo números difundidos por el oficial principal Maximiliano Menna, a cargo de esa división, en 2010 se registraron 94 incidentes sin víctimas fatales. Un año después hubo 83 accidentes, con dos muertes. Y en lo que va de 2012, son cinco los muertos y estiman llegar a los 100 accidentes para fin de año, de cara a la temporada turística de verano.
“Los números son mayores porque aumenta el parque automotor, también la cantidad de visitantes que circulan por acá, los autos son cada vez más rápidos y la gente no toma conciencia del peligro de transitar a gran velocidad. La mayoría supera la permitida, de 110 kilómetros por hora en este corredor vial”, evaluó Menna.
La principal causa de los accidentes, es el exceso de velocidad, que va de la mano de la imprudencia del conductor.
Según Menna, son “exhaustivos” los controles y recorridos que realiza el personal policial. Pero a su entender, más allá de los carteles señalizadores y las patrullas que afectan, lo primero es que la gente tome conciencia a la hora de transitar a bordo de un vehículo.
“El problema no suele ser el auto sino la persona. Cerca del 95 por ciento de los accidentes se producen por falla humana; un 4% por alguna inclemencia climática y el uno restante, por mecánica defectuosa”, indicó.
Consideró, además, que el corredor a su cargo "está bien señalizado y transitable".
El último episodio que terminó en tragedia fue el sábado pasado. Tuvo como protagonista a una familia que volvía de Pucón (Chile) y se dirigía hacia Buenos Aires, de donde es oriunda.
Tanto el conductor como su hija de 14 años murieron al volcar en un Chevrolet Meriva. Su mujer y otros dos hijos resultaron con heridas leves.
La alta velocidad, sumado a los fuertes vientos que sacudieron a la zona ese día, habrían desencadenado el hecho fatal.
En tanto un hombre, de 36 años y procedente de Cutral Co, perdió la vida el domingo 2 cuando viajaba en una moto Yamaha R6 de alta cilindrada y se despistó en una curva a unos pocos kilómetros del acceso a Piedra del Águila.
El restante accidente fatal se produjo el 3 de febrero. Una pareja que residía en Viedma, murió tras volcar con un Volkswagen Gol, a la altura del paraje Bajada Colorada, sobre la Ruta 237, a 51 kilómetros de Piedra.
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