Alta litigiosidad en el Tribunal de Trabajo local

Alta litigiosidad en el Tribunal de Trabajo local

El abogado Héctor Muffarotto dijo que tras los juicios iniciados, los montos a cobrar por los empleados quedan desactualizados.

La ferviente actividad en el Tribunal de Trabajo obedece no sólo a problemas internos por la falta de un juez y la amplia zona de cobertura judicial, sino también por el momento social en el que “los patrones producen despidos y no pagan las indemnizaciones”.

El análisis corresponde al abogado laboral Héctor Muffarotto, quien señaló que luego de iniciarse el juicio correspondiente, los montos a cobrar quedan desactualizados luego de dos o tres años de debate judicial.

El profesional también apuntó que en estos últimos tiempos se están dando casos de cierre de firmas tradicionales de la comunidad, que implicandesocupación para muchas familias.

“Juicios laborales ha habido siempre, esta época no es la excepción. Hay muchos juicios, la litigiosidad en el Tribunal de Trabajo es muy importante porque los patrones producen los despidos y no pagan las indemnizaciones”, apuntó el profesional.

A la vez, recordó que “nuestra ley establece que cuando se despide sin causas a un empleado, se debe abonarle un mes de sueldo por cada año de antigüedad. Pero las empresas, para bajar los costos, no abonan, así que el empleado no tiene otro camino más que recurrir a la Justicia”.

“Los juicios tardan entre uno y tres años, y como los jueces nunca se pusieron los pantalones largos, se están aplicando las tasas pasivas. La empresa está adquiriendo un crédito a un costo bajísimo, porque paga un juicio a dos años totalmente desvalorizado”, dijo Muffarotto.

Firmas tradicionales. Además, en Junín “nos falta un juez, porque se jubiló la doctora Saldías y la Provincia todavía no designó a nadie, recién ahora creo que se llamó a concurso. Esto implica todo un descalabro, porque las audiencias no se hacen ya que se requieren los tres jueces”.

“Hago 40 años que hago derecho laboral defendiendo a los más débiles, que son los abogados. Hemos asistido en los últimos meses al cierre de Cappelletti, con 25 a 30 empleados que quedaron en la calle tras muchos años de antigüedad. La venta de Mastromauro dejó a otras tantas personas sin trabajo, y ahora tenemos a Junarsa que dejó cesantes a 35 empleados sin abonarles un solo peso”, agregó.

Arreglos. Según apuntó el profesional, hay también posibilidad de acordar con los empleadores. “Pero transcurrido un tiempo de litigar, se ve que la patronal ha usado la plata que le corresponde al empleado en mejorar o reactivar su empresa”, explicó.

“Esto depende mucho de la política que haya. Ahora se está hablando del ‘costo laboral’, me parece una locura utilizar el salario como una variable de ajuste”, apuntó.

Muffarotto resaltó que “un empleado despedido, con 20 años de antigüedad, con qué paga las cuentas. Y tiene que salir a buscar trabajo, muchas veces con más de 50 años, en que es difícil volver a insertarse en el mercado laboral”.

“Cuando nos consultan, nosotros debemos decir que tarda un año y medio o dos para cobrar, con un monto que se desvaloriza rápidamente”, añadió.

Accidentes. Por otra parte, a los Tribunales de Trabajo también llegan juicios por accidentes, “que hoy lo pagan las ART, que cumplen muy poco y salen muy caras. Cuando salieron estas empresas, el costo por empleado mensual era de 8 dólares y hoy llegó a 150 dólares. Las compañías dicen que aumentan las primas porque cada vez hay más accidentes, aunque dicen que bajó casi a la mitad”.

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