“Las Madres del Dolor”, mujeres que perdieron a sus hijos por el “paco”, o bien no pueden ayudarlos a superar la terrible adicción que sufren, se reunieron ayer con el Gobernador.
La mayoría de las mamás son de origen humilde y provienen de barrios con enormes carencias, como Costanera en Banda del río Salí y Antena, de Alderetes.
El titular del Poder Ejecutivo, junto a funcionarios de los ministerios de Seguridad Ciudadana, Salud Pública y Desarrollo Social, aseguró que involucrará mayores recursos desde el Estado para aplicarlos a tareas de prevención, control y especialmente rehabilitación de los jóvenes drogadictos.
"El drama de ellos es el drama es nuestro: un chico que se muere por drogas, es un chico que se nos muere a todos"”, explicñó el titular del Poder Ejecutivo antes del encuentro desde Barrio Echeverría, donde supervisó obras pùblicas.
Alperovich pidió la colaboración de las familias para combatir las drogas y dijo que "hay que estar a la par de ellas (por las madres), lo que pasa es que hay una gran responsabilidad del Estado pero esto no se resuelve solo, sin las familias".
Luego afirmó que "el dolor de las madres del paco, es el dolor mío y todo lo que podamos hacer, lo vamos a hacer. Todo lo que esté a disposición lo vamos a poner y les vamos a ayudar".
Ahora el desafío es trasladar las palabras y buenas intenciones a los hechos. Las mujeres aseguran que hay dos ejes sobre los cuales se debe poner especial énfasis, terminar con los vendedores, a quienes llaman “transas” y habilitar centro de recuperación con internación incluida.

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