El Gobernador defendió ayer a su hijo, a quien el padre de Paulina Lebbos vinculó con el asesinato de la joven, ocurrido en 2006. “Pongo las manos en el fuego por mi hijo, es inocente”.
"Después de siete años, y cuatro meses antes de una campaña política se involucra a mi hijo, esto es por razones políticas", aseveró el Mandatario, en conferencia de prensa, en medio de una creciente nacionalización del caso, que muchos ya comparan con el caso de María Soledad Morales, en Catamarca.
"Desde un primer momento pedí que se esclarezca el tema, pongo las manos en el fuego por mi hijo, es totalmente inocente. Se hizo presente ante la justicia para ponerse a disposición. Les quiero decir a los tucumanos que se han pasado todos los límites, han usado a Paulina Lebbos, para hacer política. Después de siete años y, cuatro meses antes de una campaña política se involucra a mi hijo", insistió Alperovich.
El Gobernador dijo que "uno debe preguntarse como padre, como gobernador, hasta dónde se pueden aguantar este tipo de cosas, y la verdad es que no tiene sentido. Que le peguen a uno, pero que no se metan con nuestros hijos", expresó.
A continuación, Alperovich aseguró que su hijo "es un gran tipo, es una persona de bien, que no tiene nada que ver. Creo que Lebbos está usando a su propia hija cuando en realidad lo que tenemos que poner toda la energía es en conseguir el culpable, la está usando por razones estrictamente políticas, está junto con la oposición", sentenció.
El mandatario tucumano, quien tendría previsto reunirse en las próximas horas con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, sostuvo que "hay que luchar para ver quiénes son los responsables de la muerte de esta joven (Paulina)".
Alperovich se quejó porque "uno lucha para dar lo mejor y recibimos esto, es lamentable. Vamos a estar con mi familia más unida que nunca. No me sorprende nada en política, si se llegó a esto se puede llegar a cualquier cosa", advirtió.
En el mismo tono, sostuvo que "como padre me siento mal de que lo usen a él (su hijo) por culpa mía, por qué esto es totalmente político. Lo que quiero es que se esclarezca este tema que está en manos de la Justicia", recalcó, para terminar.
El caso del que hoy habla todo el país
Paulina Lebbos fue hallada muerta en marzo de 2006, tras dos semanas de haber estado desaparecida. La estudiante había sido vista por última vez el 26 de febrero de ese año en una zona de bares y boliches de la capital tucumana llamada El Abasto, donde había festejado con amigas la aprobación de un examen, tras lo cual se fue en un taxi no identificado. Su cuerpo fue hallado mutilado y con signos de haber sufrido golpes a la vera de la ruta 341, a la altura de la localidad de Tapia, y desde entonces la causa del crimen pasó por tres fiscales, sin que registrara avance alguno, hasta ahora.
Por el momento, el fiscal Diego López Ávila tomó declaración y luego solicitó la prisión preventiva de Luis "El Gordo" Olivera, quien fue apuntado por un testigo como presunto encubridor del crimen. Olivera, único detenido tras siete años de investigación, es el encargado de un club en El Cadillal donde, según la denuncia de Lebbos, habrían ocultado el cuerpo de Paulina antes de abandonarlo a un costado de la ruta.


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