El Gobernador de Tucumán presidió los actos por el 203º aniversario del primer gobierno patrio. Compartió el tradicional chocolate en el Salón Blanco de Casa de Gobierno. Luego encabezó el izamiento de las enseñas nacional y provincial. Participó del solemne Tedeum y partió a Buenos Aires donde acompañó a la Presidenta.
Alperovich compartió el tradicional chocolate en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, tras lo cual participó del izamiento de la bandera y asistió al Tedeum en la Iglesia Catedral, a cargo del Arzobispo Alfredo Zecca.
Agrupaciones gauchas, funcionarios, autoridades militares y la senadora nacional Beatriz Rojkés de Alperovich acompañaron al gobernador de los festejo, en un ambiente distendido y una cálida jornada.
En la plaza Independencia, alumnos de distintas escuelas primarias, con sus respectivos abanderados, participaron del izamiento de la bandera que estuvo a cargo de Alperovich.
Solemnidad
Los festejos conmemorativos por un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo en Tucumán estuvieron marcados por la solemnidad y sin las grandes movilizaciones populares que habitualmente se dan para este tipo de acontecimientos.
La escasa presencia de funcionarios, no estuvo presente el Intendente de San Miguel de Tucumán, Domingo Amaya, de legisladores, los que eran contados con los dedos de una mano, tanto los nacionales como los provinciales, ni que hablar de los concejales de la Capital provincial, donde se pudo divisar a, solamente, dos, uno oficialista, José Ramos y un opositor, el bussista Claudio Viña. Entre los “movilizados” se pudo observar al legislador Carlos Issa Assan y al concejal capitalino, Ernesto Nagle
Ataviado con la banda y el bastón de mando, el titular del Poder Ejecutivo, acompañado por su esposa, la senadora Beatriz Rojkés y parte de su gabinete, presidió el acto de izamiento de las banderas nacional y provincial.
Luego, culminado el acto, Alperovich y sus funcionarios hicieron a pie el recorrido que separa la Casa de Gobierno con la Iglesia Catedral, donde fue recibiendo el saludo de los manifestantes que se habían dado cita en el lugar para acompañarlo en el acto.
Si la presencia de funcionarios y legisladores en la explanada de Casa de Gobierno, los casi 200 metros que separa Casa de Gobierno con la Catedral, también sirvió como “sangría” para que no todos llegaran hasta el templo.
Banderas, pancartas y sombrillas
Como es habitual en estos actos no faltaron las banderas, las pancartas, pasacalles y todo los que se pueda utilizar a la hora de que los dirigentes hagan saber de su presencia en ese momento.
Como eran pocos los movilizados no hacía falta agudizar la vista para poder establecer quiénes eran los “presentes”, con un dato curioso de que los nombres representaban a quienes trabajaban en forma conjunta: Ramiro González Navarro con Ramos, Assan con Nagle y otros en forma individual como lo fueron Carolina Vargas Aignasse y Marcelo Capponio.





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