Un almuerzo casi secreto reunió otra vez a Jaque y Arancibia

El arzobispo de Mendoza, monseñor José María Arancibia, y el gobernador, Celso Jaque, almorzaron ayer en el cuarto piso de la Casa de Gobierno.
Si bien el encuentro fue mantenido en la más absoluta reserva y hasta se negó cualquier información oficial, trascendió que sirvió para analizar distintos problemas que vive la comunidad mendocina y trazar un diagnóstico.

El jefe de la Iglesia Católica mendocina de esta forma respondió a una invitación que le formulara el mandatario durante la procesión a la Virgen de Lourdes, que se efectuó el 11 de febrero, desde los Portones del Parque General San Martín hasta El Challao.

El arzobispo, al ingresar a la Casa de Gobierno, confirmó que llegaba "por una invitación del Gobernador para almorzar y desarrollar un temario libre ". Pero en los despachos oficiales no quisieron referirse al encuentro e incluso intentaron negarlo a pedido expreso del propio Jaque.

En la reunión, que se inició alrededor de las 14 y finalizó poco antes de las 16, además de Jaque y Arancibia estuvieron presentes el vicegobernador Cristian Racconto; el obispo, auxiliar Sergio Buenanueva; los ministros de Infraestructura, Francisco Pérez, y de Desarrollo Humano, Carlos Ciurca, y el director general de Escuelas, Carlos López Puelles, entre otros.

Jaque desde hace tiempo que no se reunía con monseñor Arancibia en privado; sólo se habían encontrado en actos públicos. Por ello algunos observadores consideraron que hay un intento de acercamiento del titular del Poder Ejecutivo con el arzobispo.

"Ha sido una conversación intensa de muchos temas y muy sincera. Uno de los temas que tratamos fue el del bicentenario, que es lo que quiero recalcar", expresó monseñor a Los Andes luego del encuentro.

El arzobispo hizo en los últimos tiempos varias declaraciones críticas respecto de la situación actual del país y también en alguna oportunidad manifestó su mirada crítica sobre la marcha de la provincia y molestó a algunos miembros del Gobierno, que precisamente desde que asumió se caracterizó por intentar mostrarse cerca de las religiones, incluso nombrando funcionarios a personas cercanas a la Iglesia Católica.

A fines del año pasado, Arancibia fue crítico con la situación de pobreza que presenta la provincia, previo a su participación en la Asamblea Anual de los Obispos argentinos.

En declaraciones periodísticas realizadas en ese momento, indicó que "no tenemos un barómetro propio, una manera de medir la pobreza", pero en el intercambio de opiniones sobre el tema se puede ver -dijo- que "en el caso de Mendoza la situación de pobreza sigue siendo preocupante, siguen siendo alarmantes las situaciones que uno puede observar y lo que se escucha".

Agregó en esa oportunidad que "sigue siendo digna de especialísima atención no sólo la pobreza extrema sino la cantidad de gente que vive otras situaciones de pobreza por desocupación o por inflación".

A estas declaraciones, el día de la Virgen de Lourdes, en su homilía al referirse al bicentenario, tema central que según contó el arzobispo trató con Jaque, dijo que "la gente siente tanto ilusiones como preocupaciones por el presente y el futuro de la patria. Los obispos argentinos han llamado a elaborar un proyecto de Nación, basado en la justicia y la solidaridad. Esperamos poder pensarlo y rezarlo, para alentar la responsabilidad de todos y de cada uno".

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