Cuando las esperanzas de los porteleros estaban literalmente por el suelo, inesperadamente, los habitantes de la pequeña villa vieron llegar camiones, maquinarias y personal de la empresa local Metabasa S. A., que el lunes comenzaron a trabajar en la calle ubicada frente a la escuela de Ireneo Portela, que es el sitio en el que, de acuerdo a lo planificado, se inicia la reconstrucción de la ruta.
Una y otra vez se reiteraron las promesas de reparación y todas veces la frustración fue el resultado, a punto tal que la frase “el camino no se hace nunca más” había ganado el ánimo de buena parte de los pobladores. Hace unos meses, tras el llamado a licitación para la reconstrucción del trazado, la firma ganadora cobró el cheque por adelanto, que se acostumbra en este tipo de trabajo, pero la demora para comenzar la obra alentó sospechas y engendró maledicencias que llegaron a asegurar la quiebra de la empresa, versión que, aún sin ser confirmada, provocó el lógico desaliento entre los pobladores que se sintieron burlados una vez más.
Desechadas las versiones, se supo que la empresa ganadora de la licitación ha subcontratado a la empresa baraderense Metabasa S. A., para efectuar al menos una parte de los trabajos, los que comenzaron a ejecutarse el lunes último ante la mirada entre satisfecha y desconfiada de los porteleros.
Se sabe, por una cuestión puramente casual, que la empresa también tiene alquilada una máquina que se dedica a romper y compactar el asfalto viejo de la ruta, dato que avala la presunción de que, en breve, la obra cobrará el ritmo que necesita para que sea entregada, como se prevé en el pliego licitatorio, a fines del corriente año.
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