El alivio de la gente que tras 23 años ya tiene cloacas

En el Barrio Rivadavia Norte, conocido por sus pozos negros colapsados, hay 120 familias con cloacas.
‘Ya cuando sentía un ruido raro en el resumidero del baño sabía que se venía el problema. Entonces empezaba la angustia, porque a los días empezaban a salir los efluentes de los distintos resumideros. Una vez salí a hacer unas compras y cuando llegué todo el departamento estaba inundado. Que ahora tengamos cloacas es alivio, tranquilidad, es dejar la angustia de lado’, contó Myriam Atampiz, vecina de planta baja del barrio Rivadavia Norte. El drama de los habitantes de uno de los barrios más grandes de la provincia empezó a quedar en el pasado para 120 familias. Son las primeras que conectaron a las cloacas tras una obra especial de saneamiento en el barrio Rivadavia Norte, históricamente afectado por el colapso de pozos negros y en el que hasta las aguas servidas corren por las cunetas. En OSSE informaron que las 120 familias ya descargan sus efluentes a las cloacas y que paulatinamente van sumando nuevas conexiones, hasta completar los 800 departamentos que tiene el barrio.

Este gran vecindario fue entregado hace 23 años y no pasó mucho tiempo que empezaron los problemas. Sucede que cada monoblock, integrado por 12 familias, fue construido para compartir un mismo pozo negro, así que no tardaron en llenarse y eso obligó a constantes desagotes. A medida que pasaron los años, los inconvenientes se agravaron, empezaron a derrumbarse los pozos y en los monoblocks comenzaron a hacer cañerías para que las descargas vayan directamente a las cunetas.

‘Son cosas simples para unos, pero para nosotros era un problema diario y de años. Por ejemplo, sin las cloacas era tener cuidado para bañarse, para lavar y hasta para tirar la cadena, porque sabíamos que cada descarga era un aporte para llenar el pozo’, apuntó Susana Pérez. ‘Cada mes teníamos que recurrir al desagote y eran $400, que no todos los vecinos pagaban’, agregó.

Por otro lado, las conexiones individuales al sistema están siendo afrontada por el Gobierno , que invirtió $3,2 millones. Esto fue para evitar la demora que iba a demandar que todos los vecinos de cada monoblock se pusieran de acuerdo para pagarle a obreros particulares. Luego, los propietarios deberán devolver el costo de conexión, $4.000, en 40 cuotas

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