Saad Hariri aspira a formar un gobierno de consenso. Hezbollah ya dijo que colaborará.
El nombramiento de Hariri se esperaba luego de que una mayoría de diputados libaneses lo eligiera como candidato a jefe del gobierno. Hariri, cuya madre es iraquí, creció en Arabia Saudita e integra la lista Forbes como una de las personas más ricas del mundo. Su partido, "Coalición del 14 de Marzo", bien vista por los países de Occidente, logró 71 de los 128 escaños en las legislativas del 7 de junio, contra 57 logrados por el frente liderado por el movimiento Hezbollah, respaldado por Siria e Irán. Según el complejo sistema de distribución del poder en Líbano, el cargo de primer ministro corresponde a un sunnita y el de presidente a un shiíta.
Saad Hariri se enfrenta ahora a la difícil tarea de formar un gobierno satisfactorio para la mayoría y también para sus rivales de la coalición liderada por Hezbollah, quienes, pese a no haberlo votado anunciaron que colaborarán con su gobierno y aspiran a colocar en las filas de la administración a gente de su partido. Hariri y el líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah, conversaron el jueves. La disputa que mantienen ambos campos desde hace cuatro años provocó en mayo de 2008 enfrentamientos que dejaron cientos de muertos y que hicieron temer una vuelta a la guerra civil (1975-1990). Hariri, sin experiencia política, tomó el relevo de su padre tras su asesinato (2005) y llevó por primera vez al poder a una coalición antisiria, después de 30 años bajo tutela del país vecino.
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