La vicegobernadora Ana Pechen afirmó que por esa razón decidió su precandidatura a senadora. Defendió la relación con Nación y aseguró que el futuro del MPN está en las nuevas generaciones.
La vicegobernadora Ana Pechen explicó las razones que la llevaron a aceptar esta precandidatura por el Movimiento Popular Neuquino (MPN). Remarcó que pesó la defensa de una gestión que siga coordinando políticas con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, aunque sin dejar de señalar desacuerdos.
Evitó referirse a su futuro político de cara a 2015, elogió los nombres que la acompañarán en las listas para las primarias del 11 de agosto y marcó la necesidad de que los dirigentes jóvenes tomen la posta del partido provincial. “Para hacerse cargo mañana tienen que participar hoy y ser parte de esto que nosotros queremos conducir”, advirtió.
En un principio, usted planteó que no iba a dejar su lugar de vicegobernadora para ser candidata. ¿Qué pasó en el medio?
Si se hubiesen podido construir desde la unidad del MPN los candidatos al Senado y a Diputados, con el aval de todos, posiblemente no habría sido necesario rever mi decisión, que la sostuve hasta hace 15 días. Dentro del partido aparecieron voces de algunos compañeros que quieren torcer el rumbo y yo estoy absolutamente comprometida con la plataforma política que aprobamos en 2007 con la ciudadanía, que la validamos en 2011 y que queremos que culmine con este proceso en 2015. Esta plataforma es clara, no nos hemos movido de ese lugar. Nosotros establecemos el federalismo de concertación con el gobierno nacional. No es lo que dicen algunos, de subordinación, porque claramente cada vez que ha sido necesario plantarse lo hemos hecho en la defensa de los intereses de los neuquinos. Pero gracias a esta relación se ha logrado la obra pública, que estaba ausente en el presupuesto nacional para la provincia. Hemos podido sentarnos en el directorio de YPF y hoy tenemos el 10 por ciento de la empresa. Se han conseguido cosas, otras todavía no se han podido lograr y seguiremos peleando para obtenerlas, como Chihuido.
Cuando habla de aquellos que quieren torcer el rumbo, se refiere claramente a Guillermo Pereyra.
A él, a (Jorge) Tobares. Hay más de una reserva de letras para las primarias. Nosotros habíamos apostado a la unidad, pero en este proceso en el que aparecen otros interlocutores que quieren torcer un rumbo que entendemos saludable para la ciudadanía neuquina, nos hemos plantado para defender estos postulados. Y eso también tiene que ver con la autonomía, porque no siempre nuestros diputados y senadores nacionales han levantado la mano para acompañar las decisiones del oficialismo. No todos votaron la ley de matrimonio igualitario, el voto joven o las cautelares. Quizás no ha sido tan público. El clima de confrontación que se vive en Buenos Aires no se percibe en Neuquén. Esa confrontación no es nuestra realidad, nosotros convivimos en armonía con los distintos partidos políticos.
¿Cómo describiría la relación del MPN con el kirchnerismo?
Como la de un partido de distrito que toma sus propias decisiones, que no es ni K ni anti K, que tiene puntos de unión con la conducción nacional porque somos peronistas y ellos también, y que tiene puntos de disidencia. Por ejemplo, siempre hemos reclamado en los temas que tienen que ver con los recursos naturales. Donde hay facultades concurrentes estamos defendiendo los intereses de Neuquén y no siempre logramos lo que queremos. O con los parques nacionales. De estos puntos es que pretendemos hablar también en el Congreso.
¿Qué importancia tienen estas elecciones de cara a 2015?
El camino hacia 2015 se construye con cada elección que se va realizando y que muestra cómo se orienta la ciudadanía y quién se postula para el futuro. Esta de 2013 es decisiva porque va a marcar los dos últimos años de gobierno nacional y provincial y el futuro de los dos partidos.
En ese futuro ¿visualiza una candidatura suya a gobernadora?
Yo soy científica y trabajo sobre datos concretos, no sobre hipótesis. Si bien formulo una hipótesis para poder demostrarla, los datos anteceden cualquier cosa, y hablar hoy de 2015 es prematuro. Hay que hablar de 2013 y ahí estoy convencida que nosotros vamos a lograr validar frente a la sociedad este programa de gobierno, esta plataforma política y que vamos a recuperar dos senadores, en la confianza que en las PASO (elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias) vamos a obtener el mismo resultado, y que después estaremos todos juntos para que en octubre logremos una mayoría clara.
¿Sapag consensuó con usted la lista de precandidatos a senadores y diputados?
Lo charlamos más de una vez. Había perfiles que queríamos definir, la mirada social y política de Leandro Bertoya es muy importante; con Soledad Genari hay una abogada muy capacitada y con Maximiliano Caparroz existe una mirada de la salud muy abarcativa que nos da un espectro bien complementario. Más allá de que algunos ocupen una banca y otros no, la propuesta es trabajar en conjunto para alimentar al senador o a la senadora en los temas que a la provincia le interesan. En el caso de los diputados también. Olga Guzmán tiene una trayectoria con muchas acciones en la Cámara, con gestiones en los ministerios para lograr obras para la provincia. Y Juan Pablo Prezzoli es lo que venimos pensando para el MPN: que los jóvenes se incorporen a la política neuquina.
¿Hay alguna figura en el MPN que pueda emerger para conducir la provincia, más allá de Jorge Sapag y usted?
Yo me siento orgullosa de que hayamos podido cumplir las expectativas de la sociedad neuquina. En 2007 había un clima complejo y hoy se vive en armonía, con paz social, incluso en épocas difíciles de crisis como las de 2008 y la actual. Hemos manejado el barco en épocas de tormenta, pero la política argentina es muy cambiante. Aparecen y desaparecen figuras con mucha rapidez. Creo que eso se da porque los partidos están en crisis en general, y el MPN con sus vida interna se ha salvado de este deterioro de las fuerzas nacionales, que se viven dividiendo en función de intereses personales. Tenemos que trabajar todos en construir la figura que mejor nos represente en 2015. Yo pretendo que el MPN siga siendo gobierno. Hay un caudal de jóvenes que ya está apareciendo y que la sociedad va a evaluar. Tanto Sapag como yo nos sentimos felices en que haya muchos dirigentes que tengan la confianza de la sociedad. Si nosotros seguimos siendo viables, bueno, veremos, pero tiene que venir alguien detrás, la cosa pública le tiene que interesar a los jóvenes. Para hacerse cargo mañana tienen que participar hoy y ser parte de esto que nosotros queremos conducir.
¿Corre riesgo el MPN de perder la provincia ante este escenario de tener que construir una candidatura?
No, lo veo fuerte al MPN; si nos basamos en lo que dicen las encuestas el partido sigue teniendo una base importante de adhesión. Por supuesto que cuando uno le da lugar a los jóvenes genera celo o resentimiento de los viejos militantes que trabajaron. Pero uno tiene que escuchar a la sociedad para saber quién debe ser el mejor candidato porque si nos basamos por el cariño o los amigos nos podemos equivocar. La sociedad está demandando cosas nuevas y si le ofrecemos esa alternativa vamos a seguir siendo gobierno. Todos esos compañeros que se quejan porque no han tenido oportunidad pueden seguir participando desde otros lugares pero si se pierde, la situación es totalmente distinta.




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